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Alberto Frutos Díaz

Alberto Frutos, periodista. Amante del cine, la música y los libros. Director y presentador de 'A día de hoy', 'El Submarino' y 'Metrocine' en Metrópolis FM. Colaborador en diversos medios radiofónicos y escritos como experto en cine y series. El cine es el primer arte,...

Sobre este blog de Cine

Comentarios y críticas de los estrenos cinematográficos más importantes que se produzcan cada semana. Sirva este blog como acuarela donde, para gustos, los colores.


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  • 02
    Junio
    2013

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    'R3sacón' - Zumo de naranja

    Pese a que andamos con el miedo en el cuerpo por si se cumplen los malvados pronósticos que aseguran que este año nos quedamos sin verano, la cartelera va por libre, no se cree de la misa la mitad y se centra en lo que mejor se le da en esta temporada, estrenar pocas películas y, que la mitad, sean taquillazos en potencia que utilicen la fórmula de la secuela, el remake o las adaptaciones literarias para conseguirlo. Hace cuatro años, 'Resacón en Las Vegas' cumplió a la perfección con parte de esta teoría, correspondiente al éxito masivo entre el público y gran parte de la crítica, siendo, sin embargo, algo nuevo y diferente, aprovechando el tirón de esa 'nueva comedia americana' que el sello Apatow revolucionó a base de profundidad dramática, sin pasarse, y de exceso de duración, pasándose todo el tiempo. Aquella película desenfadada, divertidísima, de estructura ganadora, sirvió también para asentar a Ed Helms y, especialmente, a Zach Galifianakis, como cómicos inmensos, descubrirnos a Ken Jeong como secundario de lujo y para convertir a Bradley Cooper en, bueno, en Bradley Cooper. Dos años más tarde llegaba la inevitable secuela, ambientada en Bangkok, que elevaba el listón, iba un paso más allá y confirmaba todos los detalles anteriormente mencionados. Sin embargo, aparecieron las primeras voces en contra de una saga que llega a su tercera, y todo parece indicar que última, entrega con una idea clara. Hacer algo diferente.

     

    'R3sacón' es diferente a sus predecesoras en forma y contenido, se distancia de la locura imprevisible y se acerca a la práctica de la comedia de acción de manual. Lo que en otras sagas es síntoma de evolución, el tratar de ofrecer algo diferente, cambiar las reglas de un juego propio, aquí se convierte en un lastre. Aquí no hay alcohol, no hay resaca y el viaje a Las Vegas está metido con calzador. Hay una clara intención de inyectar épica a una película que, en su modelo reconocible, la encontraba a base del 'más es más' progresivo y que, en esta ocasión, solamente lo consigue en determinados momentos. Y es que, si las anteriores entregas habían triunfado por ser un todo de comedia excesiva y carente de todo atisbo de vergüenza, 'R3sacón' es una película de momentos, carcajadas aisladas que dejan un sabor agridulce de un 'lo que podría haber sido y no fue'. A pesar de todo, su responsable, Todd Phillips apuesta sobre seguro al cederle todo el protagonismo a un Galifianakis que es, de lejos, lo mejor de la función, capaz de conseguir instantes memorables con la única ayuda de un gesto, un silencio o un movimiento. Sin olvidarnos de Jeong, claro, ese genio. 

     
     
    Si valoramos a 'R3sacón' como punto y final de la saga, decepciona; si la valoramos como entretenimiento veraniego, funciona. Pero se debe exigir más a una película que, además, comete el error de dejar lo mejor para el final. Un epílogo de tres minutos de duración que condensa todas las virtudes de la trilogía, que debería haber sido el prólogo de una aventura en la que se repitiera esquema narrativo y se elevara la exageración un paso más. Pero no, sus responsables optan por lo sentimental (sí, lo sentimental) y la apología del compañerismo de 'La Manada'. Y, sinceramente, con estos tipos siempre preferiría irme de juerga y despertarme sin recordar nada de lo ocurrido, antes que quedar para tomar un café y saber que tal les va. Cambiamos ron cola por zumo de naranja. Más saludable, sí, pero también más aburrido. 

     

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