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Alberto Frutos Díaz

Alberto Frutos, periodista. Amante del cine, la música y los libros. Director y presentador de 'A día de hoy', 'El Submarino' y 'Metrocine' en Metrópolis FM. Colaborador en diversos medios radiofónicos y escritos como experto en cine y series. El cine es el primer arte,...

Sobre este blog de Cine

Comentarios y críticas de los estrenos cinematográficos más importantes que se produzcan cada semana. Sirva este blog como acuarela donde, para gustos, los colores.


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  • 02
    Junio
    2014

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    'Maléfica' - Harakiri Disney

     

    Lo más sorprendente de 'Maléfica' es que haya sido la propia Disney la encargada de perpetrar un atraco a la nostalgia tan mayúsculo. Aparentando una edad adulta que solamente se puede encontrar en sus últimas propuestas animadas, con la maravillosa 'Frozen' a la cabeza, el universo mágico de castillos, príncipes, hadas madrinas y hechizos se ha convertido en una reformulación de los cuentos tradicionales en la que, como sigamos así, terminaremos pensando que Mufasa merecía la muerte porque Scar tuvo una infancia complicada por algún trauma desconocido.O cogiéndole manía a Pinocho, vaya usted a saber. Porque lo que nos propone esta historia sin pies ni cabeza, sin el más mínimo desarrollo de personajes, más allá del principal, sin una pizca de emoción, es contarnos el cuento de la bella durmiente desde el punto de vista de la 'malvada'. Todo está justificado en la ambición por el poder de un chavalín que pasa de dar primeros besos a la orilla de un río mágico a la locura total sin mayor explicación que la de querer ser rey. Disney continúa con la (acertada) reivindicación del género femenino frente al (supuesto) machismo reinante en sus clásicos pero, en esta ocasión, al contrario que en 'Brave' o la citada 'Frozen', el subrayado machacón, el mensaje facilón, en definitiva, la brocha gorda, lleva a 'Maléfica' a caer en la incoherencia reiterativa. 

     

    Dirigida con una torpeza considerable por parte del debutante Robert Stromberg, la propuesta deja caer todo su peso sobre los carismáticos hombros de Angelina Jolie, de lejos, lo mejor de la cinta. Con una presencia en pantalla arrolladora y un talento que estalla en los momentos más oscuros, Jolie reivindica su puesto entre las mejores actrices de su generación, un lugar perdido por una serie de elecciones cuanto menos discutibles, a través de una gestualidad perfectamente medida y una composición que se eleva por encima del conjunto. Sus momentos junto a la maravillosa Elle Fanning, son lo mejor de una película plana, repleta de tramos muertos, con secundarios odiosos (ese trío de hadas insoportables) y un ritmo narrativo desaparecido entre gritos, miradas y azúcar. Mucho azúcar. Porque esta Maléfica que se nos presenta merece, mínimo, un Nobel de la Paz. Nada importa si por el camino se pierde por completo la coherencia de lo que se está contando. Desde el prólogo (puro algodón) hasta el epílogo, Disney juega a ser Disney sin tener en cuenta que está produciendo heridas de muerte a las opciones dramáticas que tenía la historia, anulando la personalidad traumatizada de su protagonista, tirando por tierra las posibilidades de haber hecho de esta 'Maléfica' una propuesta tan estimulante como el material proponía.

     

    Estamos hablando de una oportunidad perdida, una película que podría haber supuesto el salto de madurez y oscuridad definitivo de una compañía que vive una segunda, o tercera, edad dorada pero que continúa sin dar con la tecla cuando sus personajes son carne y hueso. 'Maléfica', como todo Disney, no es más que un cuento pero, en esta ocasión, está muy mal contado. Esos fundidos a negro, esa voz en off, esas elipsis, esos saltos temporales, esas concesiones a lo absurdo, esos toques de humor fallidos. Todo, salvo Jolie, convierten a 'Maléfica' en un quiero y no puedo, en una propuesta plana y aburrida. Nos queda, eso sí, la oportunidad de regresar a los clásicos, quedarnos con la versión tradicional de una historia de la que, visto lo visto, mejor era no saber nada más. Se dice que en los conflictos siempre es mejor saber todas las versiones pero, la que nos han contado en esta ocasión, se la podrían haber ahorrado. Disney se hace un harakiri en toda regla. Lo mejor será pasar página y ponernos a otra cosa. O a otro cuento. 

     

     

     

     

     

     

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