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Alberto Frutos Díaz

Alberto Frutos, periodista. Amante del cine, la música y los libros. Director y presentador de 'A día de hoy', 'El Submarino' y 'Metrocine' en Metrópolis FM. Colaborador en diversos medios radiofónicos y escritos como experto en cine y series. El cine es el primer arte,...

Sobre este blog de Cine

Comentarios y críticas de los estrenos cinematográficos más importantes que se produzcan cada semana. Sirva este blog como acuarela donde, para gustos, los colores.


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  • 01
    Febrero
    2012

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    'J.Edgar' - Ya tocaba, Clint

    Bienvenido de nuevo, Clint. Había ganas de que volviera a atraparnos con una historia, que destapara otra vez el tarro de las esencias de ese cine clásico que ha convertido en propio, haciendo de las influencias una marca registrada. Usted, que ha aprendido de los maestros hasta convertirse, indiscutiblemente, en uno de ellos, a base de obras maestras, de chicas boxeadoras que encuentran, en el camino hacia la derrota más amarga, el último aliento de un padre, de historias de amor desgarradoras que concluyen en el tramo que separa la valentía de la cobardía, bajo la lluvia, de amigos que crecen y se convierten en fantasmas de lo que algún día fueron en las calles que rodeaban el Mystic River, de pistoleros que pierden lo poco que tenían pero ganan la inmortalidad del paso del tiempo. Usted, que no había estado a la altura en ‘Invictus’ y ‘Más allá de la vida’, que fue injustamente infravalorado por trabajos tan excelentes como ‘El Intercambio’ o la dupla de ‘Banderas de nuestros padres’ y ‘Cartas desde Iwo Jima’, que había regresado a los altares con una joya como ‘Gran Torino’ y que ahora, cuatro años después de aquella, vuelve a traer lo mejor de su cine con ‘J. Edgar’, biopic de una de las personas más controvertidas de la historia de Estados Unidos. El hombre gracias al cual existe el FBI tal y como lo conocemos, sí, pero también un ser humano lleno de fisuras e incertidumbres, dudas y secretos, inseguridad y temores. Y, cuando se trata de esos personajes, Clint, usted es el mejor.

    Ha apostado por contar esta historia a través de flashbacks, saltos temporales que, aunque enrevesados en alguna que otra ocasión, consigue mantener el ritmo de una película oscura, asfixiante, sombría, llena de gritos callados y tensión. El ascenso de Edgar hasta convertirse en un reflejo excesivo de lo que siempre quiso ser, sus estrategias y ambición, están contadas de manera notable, con nervio incesante, con pocos espacios para el descanso. Pero, usted no es tonto, Clint, y apuesta más por la persona, más allá del personaje. En las conversaciones de Edgar y su madre (grande, como siempre, Judi Dench), en su relación con su compañero Clyde Tonson (correcto Armie Hammer) y en las miradas con la brillante Naomi Watts, residen los grandes momentos de ‘J. Edgar’, la mano maestra de Eastwood para emocionar a través de la contención y los pequeños gestos. Su último tramo presenta todas las virtudes de su cine.

    Protagonizada por un notable Leonardo Di Caprio, uno de los mejores actores de su generación y, además, el más inteligente a la hora de elegir papeles, ‘J. Edgar’ se convierte en otra de las películas destacadas de su filmografía. No está a la altura de sus grandes obras maestras (‘Sin Perdón’, ‘Million Dollar Baby’, ‘Mystic River’ y ‘Los Puentes de Madison’) pero sí que entra a formar parte de ese puñado de obras sobresalientes que se quedan, por poco, a las puertas de la matrícula de honor. Los premios la han ignorado pero, a estas alturas, Clint, a nadie le debe explicaciones.  Usted, si no es mucho pedir, siga haciendo cine hasta que le dé la gana. La Historia del séptimo arte ya tiene reservado su lugar de honor y, cuando llegue, seguro que se pone a observar el atardecer como hacía William Munny. Ya sabe, uno que es muy cinéfilo, en gran parte, gracias a usted. Una última cosa, Clint, la próxima vez no tarde tanto en volver a emocionarnos. Hágame el favor.

     

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