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MICROMONÓLOGOS DE CADA DÍA
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Marc Llorente

Probablemente me conocerán a través de la crítica de espectáculos de INFORMACIÓN. Pero uno también le da al periodismo de opinión y a otros géneros.

Sobre este blog de Cultura

La actualidad social y política, la cultura y la creatividad literaria componen un "ménage à trois" perfecto. El realismo, el surrealismo, el absurdo lógico, la acidez o la ternura pueden darse la mano con unas rápidas pinceladas que expondremos para ustedes.


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  • 07
    Septiembre
    2012

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    Vivir para trabajar y no trabajar para vivir

    Se prevé el aumento de una de las patologías psicosociales. La adicción al trabajo. Si usted no trabaja, mal. Y si tiene empleo y se pasa todo el día trabajando de forma intensa y compulsivamente, es usted uno de esos adictos. Los hay muy vinculados a su tarea. Otros padecen estrés emocional y no paran... El miedo actual a perderlo contribuye a amplificar esta dependencia. Ciertos jefazos le sacan partido al asunto... Algunos prefieren trabajar los fines de semana y no tener vacaciones. No hacer ninguna otra cosa al margen de su faena habitual. Por mucho que pueda gustarle, si es que le gusta, quizá sea preciso tener minutos para todo.

    Yo no los tengo. Ni quiero. Soy adicto. Trabajo de sol a sol e incluso los días nublados. No salgo a tomar un café cuando otros salen a tomar uno. Como sin dejar de trabajar en un estupendo ejercicio de prestidigitación. O no como. Los demás empleados salen a su hora o más tarde. Yo sigo hasta altas horas de la noche. Ceno y trabajo a la vez.... Duermo en una silla. No me espera nadie. Amanece y ahí estoy al pie del cañón. Todos los días. Trabajo mucho, gano poco. No me hace falta más. No dispongo de tiempo para gastarlo y me alegra que el jefe no piense darme un puntapié.  

    Unos son felices por lo que comen. Otros, por su manera de ser. Servidor es feliz por lo que hace. Unos hablan de comida. Otros, de cosas. Los hay que prefieren las ideas sobre todo... Yo no hablo de nada. Trabajo simplemente sin mover la boca. Así que ya me callo. Deberían prohibir el tiempo libre. No es productivo. Afortunadamente se prevé el aumento de una de las patologías psicosociales. La adicción al trabajo. Soy adicto y no hago nada más. A mucha honra.          

     

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