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MICROMONÓLOGOS DE CADA DÍA
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Blog MICROMONÓLOGOS DE CADA DÍA  - Marc Llorente

Marc Llorente

Probablemente me conocerán a través de la crítica de espectáculos de INFORMACIÓN. Pero uno también le da al periodismo de opinión y a otros géneros.

Sobre este blog de Cultura

La actualidad social y política, la cultura y la creatividad literaria componen un "ménage à trois" perfecto. El realismo, el surrealismo, el absurdo lógico, la acidez o la ternura pueden darse la mano con unas rápidas pinceladas que expondremos para ustedes.


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  • 06
    Noviembre
    2012

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    No me moverán

    Aquí dentro se está tan calentito... ¡Menudo hogar, dulce hogar! Y con todos los gastos pagados. Hasta el menú de todos los días. No apetece salir para nada. Quizá para dar una vuelta y volver al nido enseguida. Te duermes a cualquier hora, no tienes que ir a trabajar... Extraordinario, en una palabra. 

    Lo malo es que, como llevo aquí ocho meses, creo que el mes que viene debo desalojar. Me echan. Lo escuché el otro día en una conversación. Oí que la cosa está muy mal con el invento de la crisis y que mucha gente pierde su casa a la fuerza por no tener empleo ni dinero. Pues qué bien.

    Entran unas ganas enormes de abandonar este confortable habitáculo. Está uno deseando de dar la cara para que te la partan ahí fuera... No, no. No me moverán. No pienso moverme cuando vengan a echarme a la calle. No salgo. Me atrincheraré detrás de la puerta y no voy a permitir que me desahucien.

    Pretendo mantener mi hogar, dulce hogar, y hacer lo que me plazca. No. No apetece salir. Puede que no todo sea tan feo ahí fuera... Aun así, no entran ganas. Querrán sacarme y no sé si podré resistir la embestida. Ya veremos. Por lo que escucho del exterior a veces, un individuo mete la mano para que desalojes. Te agarra por los pelos... Esconderé el coco y mostraré las posaderas. No apetece salir.

    Oigo un timbre. Alguien llama. Voy a ver por la mirilla... ¡Vienen a por mí! Me echan antes de tiempo. ¡Resistiré! No sé cómo. Pero resistiré. No. No puedo. Imposible. Me sacan... Salgo. Ya estoy saliendo quiera o no. ¡He salido! Me encuentro boca abajo y me dan cachetes en las nalgas. Bien empezamos. ¡Menuda bienvenida! Dan ganas de llorar. Y lloro sin haber aterrizado aún... ¡Lloro! Comienza la odisea.        

     

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