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MICROMONÓLOGOS DE CADA DÍA
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Marc Llorente

Probablemente me conocerán a través de la crítica de espectáculos de INFORMACIÓN. Pero uno también le da al periodismo de opinión y a otros géneros.

Sobre este blog de Cultura

La actualidad social y política, la cultura y la creatividad literaria componen un "ménage à trois" perfecto. El realismo, el surrealismo, el absurdo lógico, la acidez o la ternura pueden darse la mano con unas rápidas pinceladas que expondremos para ustedes.


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  • 04
    Octubre
    2011

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    Mi casa

    Tengo una vivienda demasiado pequeña. Ni siquiera puedo entrar bien... No, no me ha costado mucho dinero. No podría gastarme más. No puedo vivir a lo príncipe pero presumo de tener una casa en difícil época. No tiene muebles, claro. Lo que sí tiene es una mosca. No cabe mucho más. Otra mosca como máximo. Se ha hecho la dueña y dice que de ahí no se mueve. Echo insecticida, no tose, se ríe y no hace caso. Ni al insecticida ni a mí.

    Me gustaría tener un frigorífico en la vivienda. Lo único que podría hacer es introducir la vivienda en el frigorífico para que estuviese fresquita y la mosca pillara una pulmonía. No veo otro modo de deshacerme de ese insecto tan insoportable. Y me encantaría poner un piano en el salón para adornar porque no sé tocarlo. Tampoco cabe. Como no meta una flauta...

    Yo querría tener una bañera para saltar desde un taburete y nadar. Sólo entra un grifo. En el dormitorio se pueden meter unos calcetines. Poco más. En la cocina no entra casi ni un diente de ajo... Así que lo mejor es que la venda. Ya he intentado vendérsela a la mosca. Dice que no tiene pasta en la caja de ahorros, que no le dan crédito y que no puede comprarla. El problema es que nadie te compra una casa con una mosca dentro que no quiere salir. No puedes ni alquilarla. Tal vez a un perro que trabaje de guardián con la dentadura en su sitio... La cuestión es que la casa es algo pequeña. Pero, ya digo, presumo de tener una en difícil época y con un jardín pintado de verde.      

     

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