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MICROMONÓLOGOS DE CADA DÍA
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Blog MICROMONÓLOGOS DE CADA DÍA  - Marc Llorente

Marc Llorente

Probablemente me conocerán a través de la crítica de espectáculos de INFORMACIÓN. Pero uno también le da al periodismo de opinión y a otros géneros.

Sobre este blog de Cultura

La actualidad social y política, la cultura y la creatividad literaria componen un "ménage à trois" perfecto. El realismo, el surrealismo, el absurdo lógico, la acidez o la ternura pueden darse la mano con unas rápidas pinceladas que expondremos para ustedes.


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  • 14
    Agosto
    2013

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    La playa no estaba desierta

    El mar es una alfombra azul y tiene una bombilla en el techo. La playa es una alfombra amarilla. Para pasar tienes que hacer cola y abonar tres euros. Hay tanta gente… Tuve que esperar dos horas hasta que me tocó. Me guardaron el sitio y me dio tiempo a dar un paseo y a leer el periódico en un banco. No había plazas libres y hubo que esperar como les acabo de decir.

    Finalmente pude entrar a la arena. No encontraba hueco en el que instalarme con la sombrilla y la toalla… Unos señores de Logroño se fueron y me aposenté en un estrecho espacio rodeado de bañadores por todas partes. Fui a introducir el pie en la alfombra azul. Imposible. Estaba lleno de bañistas y había que aguardar pacientemente el turno para darse un chapuzón.

    ¡Me toca! Y entré con dificultades. No era viable nadar. Te chocabas con las demás personas. Así que me quedé quieto y buceé sin moverme. Quise salir, pero con tanta aglomeración no fue fácil. Caminé por la orilla a cámara lenta, soportando apretujones, choques y un colosal embotellamiento.

    Cuando llegué al lugar donde coloqué la sombrilla y la toalla no las encontré en su sitio. Debieron robármelas. Me robaron la cartera… La puerta de salida de la playa se inundó de individuos que querían también largarse. O sea, que no vuelvo al mar. No salgo más de mi pueblo en verano.

    Me coloco en la bañera de mi casa y ya está. Vacía, eso sí, para ahorrar agua. Pongo el ventilador y siento la brisa. Bebo gaseosa con hielo, pego un póster de Benidorm en la pared y solucionado. Unas vacaciones baratitas y más sosegadas sobre todo. 

     

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