Blog 
Loveando
RSS - Blog de Ana  Sharife

El autor

Blog Loveando - Ana  Sharife

Ana Sharife

Periodista especializada en Cultura, escribe para Prensa Ibérica y conduce un programa sobre sentimientos en Radio Marca. ...

Sobre este blog de Sociedad

El universo sentimental


Archivo

  • 14
    Abril
    2014

    Comenta

    Comparte

    Twitea

    La bondad es sexy

    Se ha extendido la idea de que la maldad resulta más atractiva que la bondad, que las mujeres y hombres tienen que tener un punto de perversidad para ser interesantes, para despertar nuestro interés. Yo reivindico desde aquí que no hay nada más sexy que la bondad. Una bondad no dictada por leyes, ideologías ni religiones.

    En el caudal incierto de la atracción amorosa, las mujeres buenas son absolutamente irresistibles. Qué hay más hermoso que la inocencia de quien hace las cosas bien porque no concibe otra manera de hacerlas. La bondad es una de las cualidades humanas que mejor refleja la esencia humana. En 'Crimen y Castigo' descubrimos que son por las pequeñas cosas por las que uno se pierde. Por eso un comportamiento moral resulta de un enorme valor estético, porque es testimonio de la belleza del alma y, sobre todo, nos da buena cuenta de lo feliz que podremos ser junto a esa persona. Mi amigo Paco lo expresa inmejorablemente: “Me gusta esa mujer porque no tiene retranca”.

    La maldad está presente en la sociedad. También cierta actitud pasiva respecto al padecimiento del 'otro', cuyo conocimiento nos resulta apenas instrumental. En palabras del psiquiatra Roberto Ávalos: “El hombre de hoy al salir de su casa, toma una herramienta que se llama ‘resolver’ a cualquier precio material o humano”. Sin embargo, a medida que mi fe en la sociedad ha ido decreciendo, paralelamente ha ido creciendo también la necesidad de vivir mi diferencia desde una ambición del bien. Porque en una sociedad donde las personas ponen su interés y bienestar por delante del bienestar común, uno debe arrogarse una responsabilidad personal respecto al mal. 

    Sigue siendo esta lucha del bien con las sombras el misterio que mayores esfuerzos desata en el ser humano y también el que mayores pesares provoca pues al final, el amor es un puerto que uno no elige y, sin embargo, no podemos desprendernos del instinto de llegar a esa orilla, y de entregarnos a la tarea de invocarlo una y otra vez. Por eso ante una mujer buena nos entran ganas de acurrucarnos y hundir la cabeza en su regazo. Porque junto a ella las aguas interiores se amansan formando un espejo por el que pasa el cielo de su voz, de su risa y de sus palabras. Un hombre malo siembra el aire de preguntas sin respuestas. Pero un hombre bueno te desarma por completo. Es una verdad revelada que te ciega y alumbra.

    Una vez amé a un hombre bueno y recuerdo la larga relación de tesoros que su amor me descubrió. Si todos nos enfrentáramos alguna vez en la vida a la experiencia de amar a alguien bueno, nadie saldría de su casa a matar, pisar o humillar.

    Recomiendo la lectura de 'La bondad insensata', de Gabriele Nissim (editorial Siruela). Un ensayo que aúna a todas las figuras que se han opuesto a los genocidios y a los totalitarismos de este extraño mundo.

     

     

    Si quieres saber más de mi, entra en: www.anasharife.com

     

     

     

     

     

    Denunciar
    Compartir en Twitter
    Compartir en Facebook