Blog 
La Dinamarca del 92
RSS - Blog de Nacho Azparren Menéndez

El autor

Blog La Dinamarca del 92 - Nacho Azparren Menéndez

Nacho Azparren Menéndez

Nacho Azparren, periodista de La Nueva España

Sobre este blog de Deportes

Un vistazo con perspectiva de la Eurocopa de Francia. Con el mismo espíritu de la Dinamarca del 92. Ya saben, aquel equipo que estaba en la playa y fue llamado a última hora a jugar por la sanción a Yugoslavia y acabó ganando el torneo.


Archivo

  • 27
    Junio
    2016

    Comenta

    Comparte

    Twitea

    Regateadores contra el tedio

    Regateadores contra el tedio

    A Garrincha, alegria do povo, Eduardo Galeano lo describió de la siguiente manera en su “El fútbol a sol y sombra”: “Pobre resto del hambre y de la poliomielitis, burro y cojo, con un cerebro infantil, una columna vertebral hecha una S y las dos piernas torcidas para el mismo lado”. Con esa porte, Garrincha pasa por ser uno de los mejores jugadores de la historia del fútbol y, sin discusión, el mejor regateador que se haya visto jamás. Tienen algo los regateadores que les alejan del fútbol del resto de los mortales. Algo que les hace especiales. 

    Avanzaba la Eurocopa entre bostezo y bostezo, entre la mediocridad que favorece el nuevo sistema de competición y propuestas rácanas, cuando surgieron un par de destellos para creer en un desenlace más gentil con el espectador. A Draxler y Hazard les separa un mundo de Garrincha pero, como el brasileño, ellos también tratan de escapar del tedio a base de regates.

    Julian Draxler, 22 años, es el extremo de manual. Erguido, cabeza en alto y pisada firme. Frío como un témpano pero ardiente cuando divisa al lateral sin más ayudas. Capaz de regatear en una cornisa y de deslizar sus casi 190 centímetros entre los espacios más reducidos. La de Draxler es la pelea contra el sistema. Su estilo no es el un clásico alemán pero tampoco parece frecuente en el giro que Löw le ha dado a la selección germana. Es diferente. También imprescindible. Su gol y su asistencia ante Eslovaquia son el mejor ejemplo.

    Lo de Edin Hazard, 25 años, es algo diferente. Si Draxler encuentra aire en la banda, Hazard tiene que mudarse por necesidad. Futbolista liviano, 173 centímetros, solo disfruta con los espacios. Por eso se tira a la izquierda, donde puede enfilar la portería con mayor claridad. El registro de recortes y cambios de ritmo es su arma. Su punto débil, el esfuerzo defensivo. O al menos eso cree Mourinho. “No está dispuesto a sacrificarse al cien por ciento por el equipo”, le espetó el luso la temporada pasada. En todo caso, una delicia para el espectador, como quedó demostrado ante Hungría.

    Alemania y Bélgica están en cuartos para poner algo de luz al oscuro nivel medio de la Eurocopa. Y buena parte de esa chispa le corresponde a Draxler y Hazard, adictos al regate.

     

     

    Denunciar
    Compartir en Twitter
    Compartir en Facebook