Blog 
¿Hay vida en Marte?
RSS - Blog de Jorge Fauró

El autor

Blog ¿Hay vida en Marte? - Jorge Fauró

Jorge Fauró

Jorge Fauró nació en Madrid en 1966. Es periodista. Subdirector de INFORMACIÓN

Sobre este blog de Cultura

Acordes y desacuerdos y otros cantos de sirena.



Archivo

  • 03
    Octubre
    2014

    Comenta

    Comparte

    Twitea

    Rock and Roll S.A.

    Rock and Roll S.A.

    The Rolling Stones, la mayor empresa musical sobre un escenario

    Cuando Roger Waters resolvió disolver Pink Floyd en 1985, se encontró con un contratiempo inesperado: la resistencia de sus otros tres compañeros a deshacer la banda, o dicho de otra manera, a extinguir la actividad de la empresa. ¿Por qué finiquitar una sociedad que a lo largo de su historia ha vendido 300 millones de discos? La disputa por la propiedad de Pink Floyd desencadenada por Waters en contra de la determinación de continuidad asumida por Gilmour, Mason y Wright (éstos dos últimos miembros fundadores de Pink Floyd en los años 60) reveló un fenomenal error de estrategia de quien desde la expulsión de Syd Barret había sido líder indiscutible del cuarteto. Waters pensó que su predisposición a continuar en solitario aparejaba automáticamente la extinción de la marca “Pink Floyd”, sin calcular que en el improbable caso de que el accionista principal de Coca Cola se llevara consigo la fórmula secreta, la chispa de la vida continuaría liderando el mercado mundial de refrescos.

    Tras dos años de peleas en los tribunales, Roger Waters se rindió y sus antiguos compañeros de viaje continuaron al mando del consejo de administración de Pink Floyd. La sociedad anónima propietaria de los derechos de Dark side of the moon, Animals o Wish you were here perseveró en su actividad mercantil y siguió arrojando beneficios. El antiguo socio grabó algunos discos de los que hoy pocos se acuerdan y tuvo que conformarse por pasear The Wall por medio planeta.

    Algunos millones de personas continúan preguntándose por qué los Rolling Stones, U2, Depeche Mode o los Cure se mantienen después de décadas de interpretar sus canciones y exhibir esos cuerpos ya no tan en forma sobre los escenarios del mundo entero. El ejemplo de Pink Floyd contesta por sí solo esa pregunta, pero sirve lo mismo el de la Coca Cola. ¿Alguien en su sano juicio se atrevería a disolver la empresa de refrescos si lleva décadas liderando el mercado? ¿Quién es el accionista descerebrado que un día decide finiquitar Volkswagen porque no aguanta a sus socios?

    Hombres de negocios
    Mick Jagger o Bono se han retratado como auténticos hombres de negocios. Nada que envidiar a los Lee Iacocca, Bill Gates o Carlos Slim de turno. En su calidad de presidentes de Rolling Stones SA o de U2 Inc. están demostrando que por muchas disputas que tengan con Keith Richards no son tan descerebrados como para echar a perder el negocio. Y predican con el ejemplo. Como Bill Gates o Steve Jobs, se encargan ellos mismos de presentar sus novedades a los usuarios, de subirse al escenario y vender en persona el producto. Apple estuvo a punto de irse al garete en el momento en que el negocio de los ordenadores domésticos dejó de aportar beneficios millonarios a la compañía. El arrollador éxito del iPod y luego del iPhone reflotó la sociedad. U2 anda a años luz de sus cifras de ventas de discos de los 90, pero ya se encargan de montar giras mastodónticas y sacar partido a su merchandising para compensar las pérdidas. Los bisnietos de los Stones tendrán que pelear por repartirse los discretos royalties generados por los últimos trabajos de la banda, pero los millones de dólares que produce al año el famoso logotipo de los labios de Jagger dan para varias mansiones en Malibú.

    El rock como empresa y sus protagonistas convertidos en presidentes de corporaciones multinacionales. Quien crea que los Stones van a echar por tierra el negocio alimentado por la venta de más millones de discos que los mencionados de Pink Floyd se equivoca. Jagger y Richards pueden impartir varios masters de Economía. La banda de Bono y The Edge lleva vendidos más de 150 millones de álbumes desde su alumbramiento en la década de 1980. Hasta Led Zeppelin volvió adoptar su legendario nombre hace unos años después de comprobar que tras varios intentos como dúo, la sociedad Plant-Page no arrojaba por sí sola los mismos guarismos. Prince ha cambiado varias veces de nombre, incluso cometió la estupidez de presentarse a sus fans con un símbolo. Ha vuelto a ser Prince, ha vuelto a desempolvar la empresa con la que facturaba cantidades insultantes de dinero.

    El 2 de julio de 2005, Roger Waters, David Gilmour, Nick Mason y Richard Wright volvieron a reunirse para interpretar algunos temas durante un concierto solidario, el Live 8 (el vídeo que cierra este post pone el vello de punta). Durante la semana posterior, uno de los recopilatorios más populares de la banda, Echoes, aumentó sus ventas de forma repentina en un 1.343%. The Wall lo hizo en un 3.600%. La sociedad anónima volvía a funcionar.

     

    Síguelo en Facebook

    Sígueme en Twitter @jorgealaddin

    Sígueme en Instagram

    Escucha en Spotify la música de ¿Hay vida en Marte?. Haz clic aquí

     

     

    Compartir en Twitter
    Compartir en Facebook