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¿Hay vida en Marte?
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Blog ¿Hay vida en Marte? - Jorge Fauró

Jorge Fauró

Jorge Fauró nació en Madrid en 1966. Es periodista. Subdirector de INFORMACIÓN

Sobre este blog de Cultura

Acordes y desacuerdos y otros cantos de sirena.



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  • 14
    Mayo
    2013

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    Eduardo Benavente, el cisne negro

    Eduardo Benavente, el cisne negro

    30 años de la muerte de Eduardo

    Publicado en ¿Hay vida en marte? el 20 de mayo de 2010

    Hay vidas que se apagan como rescoldos incapaces de avivar el fuego y vidas cuyas cenizas permanecen vivas en la memoria de todos los tiempos. Las primeras nos corresponden a nosotros, personas anónimas amadas por nuestros seres queridos, entre los que dejamos la huella indeleble del amor y el recuerdo. Luego están las otras, las vidas del rescoldo y la llama, esa llama inmortal reservada a los actores, a las actrices, a los hombres y mujeres de Estado, a los poetas, a los tiranos, a los futbolistas, a los escritores, a los héroes de guerra y a las estrellas del pop. No hay nada como una buena muerte a tiempo para construir el mito y la leyenda. Unamuno decía que el deseo principal del ser humano es la inmortalidad. El decía que todos en cierta forma buscamos la inmortalidad. No hay ser más inmortal que una estrella del rock. Elvis, Michael Jackson, Kurt Cobain… no morirán nunca mientras pervivan en el imaginario popular, mientras haya un solo adolescente en el mundo que pinche sus discos o descargue sus canciones. Ya son inmortales. Para algunos de nosotros, uno de esos seres extraordinarios se llamó (se llama), Eduardo Benavente (Madrid, 30 de octubre de 1962 - Alfaro, 14 de mayo de 1983).

    Fue el primer mártir de la Movida madrileña. La muerte de Canito, el batería de Tos (luego Los Secretos), sirvió para oficializar la fecha de nacimiento de la Movida a través de un concierto homenaje que puso data de bautismo a toda una generación de músicos y artistas, pero con el trágico fallecimiento de Eduardo tres años después, la misma generación supo que sus ídolos también morían, que tras la fascinación que irradiaba el personaje, se estaba construyendo un mito en vida cuya figura se engrandeció a medida que pasaban los meses desde aquel accidente de coche en Alfaro (La Rioja) un 14 de mayo de 1983. Acaban de cumplirse, pues, 27 años de la muerte de Eduardo Benavente, Eduardo Pegamoide, batería del grupo que lideraba Alaska y luego líder indiscutible de Parálisis Permanente y de toda una generación post punk que encontró enAutosuficiencia, su canción más celebrada, un himno generacional que ha encontrado pocos rivales posteriormente entre el rico cancionero pop español.

    La muerte de Eduardo constituyó el primer mazazo sufrido por aquellos jóvenes inquietos. En esa época de explosiva creatividad y desenfrenada alegría también se podía morir. Luego, otros se dejaron la vida en el camino, pero aquel deceso, por inesperado, zanjó lo que podía haberse convertido en la carrera imparable de un músico que con sólo 20 años causó una influencia notabilísima tanto en su público como en sus coetáneos, desde Alaska, Canut o Berlanga hasta sus íntimos amigos los Caligari, que durante meses le recordaron en sus conciertos (y en su primer elepé) con una magnífica versión de Un día en Texas.

    Con apenas 17 años se enroló en un grupo denominado Prisma, donde coincidió conNacho Cano (sí, el de Mecano) y Toti Árboles (luego batería de los Pegamoides y también de Parálisis). Tras un breve periodo en Plástico, donde también milita Toti,  y en Los Escaparates, entra a formar parte de Alaska & los Pegamoides. Toca la batería. No es muy bueno técnicamente, aunque sí aceptable. El dominio en la composición de temas ejercido por Nacho Canut y Carlos García Berlanga mantiene a Eduardo en segundo plano. Cuando el hijo del cineasta abandona la banda, Benavente pasa las baquetas a Toti y se convierte en el guitarrista oficial de la formación. Estamos en 1982 y el grupo, que se había hecho popular con canciones como Bailando, abandona el pop para endurecer y oscurecer su sonido. A partir de ese momento, los Pegamoides se convierten en los Banshees españoles, apartando las historias de hospital y de botes de Colón heredadas de Berlanga para componer, a dúo con Canut, canciones que hablan de suicidio (Volar), seres extraños en el jardín, cristales blindados o las leyes de la física (Reacciones), que siempre han parecido fascinar a los autores de la época (recuérdese también Una décima de segundo, de Nacha Pop).

    A la vista del nuevo rumbo que Eduardo quería imprimir al grupo, el año anterior había creado ya Parálisis Permanente junto a su hermano Javier y Nacho y Johnny Canut, además de la inestimable colaboración de Jaime Urrutia, que aparece en los créditos y en las fotografías del primer single del grupo, un disco compartido con los Caligari en la época en que éstos últimos cantaban al sadomasoquismo, a la muerte de Cristo en el Gólgota y se presentaban en directo con aquella frase de “somos Gabinete Caligari y somos fascistas”.

    En 1983, con los Pegamoides ya disueltos, Eduardo es de lo nunca visto en España. Impone el negro como color y la palidez en el rostro como seña de identidad (Un chico moreno y muy blanco de piel, le cantó luego Ana Curra). Importado del after punk británico, lleva una cruz por pendiente y decora con sogas de ahorcado los simplistas escenarios del Rock Ola y el colegio mayor Mendel. Es lo que Loquillo llamaría luegorock and roll actitud. El personaje comienza a crear tal fascinación entre los de su generación que todos decidimos que queremos ser como él, oír voces del más allá y jugar a las cartas en el cementerio. Su primer single, Autosuficiencia, y su único LP, El Acto, deben su leyenda a la enorme calidad que Canut y Benavente imprimen a sus canciones. La portada del álbum, una magnífica fotografía de Pablo Pérez Mínguez donde Ana Curra se consagra como la gran fantasía punk de la Movida, hacen el resto.

    El Acto no es que sea un buen disco, es que es de los mejores discos del rock español y uno de los cinco primeros de la década de los 80. Para la minoría que entonces disfrutaba de aquel momento (luego llegó la universalización del movimiento y la apropiación indebida por personajes que habían echado pestes de todo aquello), Parálisis Permanente se convirtió en la banda de la que todos hubiéramos querido formar parte, en un grupo de culto con el que en 1983 sólo podían rivalizar Gabinete o Décima Víctima en la atracción irremediable que producían sus canciones, su imagen, su puesta en escena.

    En la época de los hoy añorados sellos independientes, donde una misma banda sacaba un single cada dos meses, Parálisis editó su canto del cisne antes de la trágica muerte de Eduardo. Ya sin Canut, Nacidos para dominar y Sangre, las dos caras de la última grabación de Parálisis, evidenciaron las limitaciones de Eduardo en la composición de letras (decenas de versos acabados en la misma sílaba), aunque no en las melodías, que mantenían la fuerza de los discos anteriores gracias a los efectos de guitarra obtenidos por ese pedal mágico llamado Chorus, que distorsiona el sonido y oculta los fallos de los no virtuosos. Paralelamente, Eduardo ya se había embarcado en otro proyecto, Los Seres Vacíos, con la que entonces ya era su pareja sentimental, Ana Curra, vocalista y teclista de una banda que emulaba el sonido Siouxsie.

    En los alrededores de mayo de 1983, la agencia de management Roll, que agrupaba a las principales bandas de la época, había organizado varios festivales con todo su elenco de artistas. El primero de aquellos festivales tendría lugar en Zaragoza. El día anterior a la actuación,  Parálisis Permanente tocaba en León. Entre ambas ciudades, sus componentes hicieron el viaje en dos coches. En uno de ellos viajaban Toti, Curra y Eduardo; en el otro, Rafa Balmaseda (bajo) y Antonio Morales (guitarra). Lo cuentaRafa Cervera en su libro Alaska y otras historias de la Movida: “El Panda que llevaba a Rafa Balmaseda y a Antonio Morales llegó a Zaragoza sin problemas. Allí aguardabanPito [el mánager], su equipo y los componentes de Dinarama, Derribos Arias, Gabinete Caligari, Loquillo y los Trogloditas y Nacha Pop. La inquietud comenzó a apoderarse de la expedición de Roll a medida que el retraso del otro coche aumentaba. Todos los grupos habían hecho ya la correspondiente prueba de sonido, pero el automóvil de Benavente, Curra y Toti ni siquiera había llegado”. La Guardia Civil confirmó a Pito el accidente.

    “El accidente fue espantoso –contó Ana Curra un año después del trágico acontecimiento a Juan Carlos de Laiglesia y Borja Casani en La Luna-. Fue un reventón de una rueda… Íbamos en dos coches y uno de ellos lo conducía yo. Yo tenía sueño, tenía un poco de sueño, y eso es algo que me hizo luego pasarlo muy mal porque no sabía si es que me había quedado dormida, pero fue un reventón en la autopista… se me fue el coche, no lo pude controlar”.

    Dos días más tarde, el diario El País dio así la noticia: “Eduardo Benavente Pérez, miembro del antiguo grupo Alaska y los Pegamoides, falleció el sábado, sobre las cinco de la tarde, en un accidente de automóvil ocurrido  a la altura de la localidad riojana de Alfaro. Eduardo, 20 años y natural de Madrid, viajaba en un Seat Ronda, matrícula M-3458-EX, junto con Ana Isabel Fernández, de 24 años, que conducía, y Jorge Árboles Sánchez, Toti, componentes, junto con él, del grupo Parálisis Permanente. A la altura del kilómetro 17 de la autopista A-68, en el término de Alfaro, en medio de una gran tormenta con agua y viento, el coche se salió de la calzada por causas que aún se desconocen y dio varias vueltas de campana”.

    Benditos sean los muertos sobre los que cae la lluvia, dijo Paloma Chamorro en el programa La Edad de Oro que dedicó por entero a Eduardo días después del suceso. Lo demás, decía al comienzo, es inmortalidad.

    Discografía
    Con Alaska y los Pegamoides
    Álbumes de estudio

    * Grandes éxitos (Hispavox, 1982) Reediciones en 1984, 1986 y 1991 (CD).

    EP

    * Horror en el Hipermercado (Hispavox, 1980). EP con las canciones «Horror en el hipermercado», «El hospital», «Odio»
    * Otra dimensión (Hispavox, 1981). EP con las canciones «Otra dimensión», «Bote de Colón», «Quiero salir».
    * Bailando (Hispavox, 1982). EP con las canciones «Bailando (versión corta)», «La rebelión de los electrodomésticos», «Vértigo». Nº1 en ventas. Vendió unas 25.000 copias.
    * Bailando (Reino Unido, Kingdom, 1982). EP de 12′′ con las canciones «Bailando (versión inglesa)» / «Redrum (versión inglesa)» / «La tribu de las Chochoni».

    Sencillos

    * Bailando (supersingle) Maxi sencillo de 12′′ con las canciones «Bailando (versión española larga)» y «Bailando (versión inglesa)». Ediciones en España (Hispavox), México (Gamma), Francia (Black Scorpio) y Holanda (CNR Records) (1982) Vinilo 12’’
    * Bailando (Francia, Black Scorpio, 1982) con las canciones «Bailando (version espagnole)» y «Bailando (version anglaise)». Vinilo 7′′.
    * Bailando-Dancing (Canadá, Able Records, 1982) con las canciones «Bailando-Dancing» y «Redrum» (versión inglesa). Vinilo 7′′.
    * Bailando/Alta tensión (Holanda, CNR Records, 1982) (Alemania, Metronome, 1982) con las canciones «Bailando» y «Alta tensión». Vinilo 7′′.
    * La línea se cortó/Reacciones (Hispavox, 1982) con las canciones «La línea se cortó (remix)» y «Reacciones». Vinilo 7′′.
    * El jardín/Volar (Hispavox, 1982) con las canciones «El jardín» y «Volar». Flexi sencillo 7′′ promocional.

    Recopilaciones

    * Alaska y los Pegamoides (Hispavox, 1982)
    * Simplemente lo mejor (Disky Records, 1997)
    * Llegando hasta el final (Subterfuge Records, 1997) Último concierto de Pegamoides, el 26 de noviembre de 1982 en la sala Yoko Lennon’s de Bilbao
    * Mundo Indómito (Subterfuge Records, 1998) Recopilatorio de grabaciones inéditas ([maqueta|maquetas])
    * Grandes Éxitos (edición para coleccionistas) (EMI, 2006) doble CD recopilatorio.

    Con Parálisis Permanente

    EP compartido con Gabinete Caligari (grabado en 10/81; Tic Tac - Tres Cipreses TT5-3C D, 2/82). Contiene los temas «Autosuficiencia», «Tengo un pasajero». Reediciones: DRO 003, 1982; Tres Cipreses 3C-006, 1983.
    EP Quiero ser santa (DRO, DRO-002, 1982; Tres Cipreses 3C-002, 1982).
    LP El Acto (grabado en 7/82; Tres Cipreses, 3C-003, 10/82)
    Single «Nacidos para dominar» / «Sangre» (grabado los días 3 y 4 de marzo de 1983; Tres Cipreses 3C-010, 1983)
    LP Los singles (DRO - Tres Cipreses, 1984, recopilatorio, incluye tomas del programa Caja de ritmos)
    CD Singles y primeras grabaciones (recopilatorio, DRO, 1995)
    CD Grabaciones completas 1981-1983 (recopilatorio, 2001)

    Con Los Seres Vacíos

    Maxi single. Los celos se apoderan de mí / La casa de la imperfección (Tres Cipreses, 1982). 7″.

      

     

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