Blog 
¿Hay vida en Marte?
RSS - Blog de Jorge Fauró

El autor

Blog ¿Hay vida en Marte? - Jorge Fauró

Jorge Fauró

Jorge Fauró nació en Madrid en 1966. Es periodista. Subdirector de INFORMACIÓN

Sobre este blog de Cultura

Acordes y desacuerdos y otros cantos de sirena.



Archivo

  • 24
    Noviembre
    2010

    Comenta

    Comparte

    Twitea

    Bunbury en Valencia: nadie da más

    Bunbury en Valencia: nadie da más

    Sí, ya sé. Es la tercera o cuarta vez que dedico un post a Enrique Bunbury desde mayo de 2009. Pero, coño, es que se me disparan las visitas. Empleé en una ocasión más de un par de días en recopilar documentación sobre Woodstock y no me leyó ni Perry, y eso fastidia bastante. Pero Bunbury es distinto. Sí, somos secta, y qué. Vamos a perdonarle casi todo, incluso que se dedique a recoger en sus letras poemas de otro. Es una estrella y punto.

    La cita era en el Palacio de Congresos de Valencia, el lunes 22 de noviembre, en el tercero de los tres conciertos consecutivos que ofreció en la ciudad como arranque de la gira española de Las Consecuencias. Qué quieren que les diga. A mí este tipo me parece el Bowie español (sé que algunos me vais a vapulear por esta frase). Ahora entiendo a mi madre cuando machacaba en casa con los clásicos de Raphael, porque Raphael es otro Bowie a su manera (¿algún comentario?). Algún día escribiré sobre la conexión planetaria Bowie-Raphael-Bunbury, y ya veré cómo meto a Alaska en ese combo.

    Jamás había visto un concierto sentado en una butaca, y menos en el mismo sitio donde un par de años antes acudí a cubrir una convenciónn regional del Partido Popular. Que Bunbury tirara de repertorio en el mismo escenario donde ví a Rajoy arengar a sus huestes y a Camps disfrutar en silencio del placer oculto y perverso  del cilicio me inquietaba bastante, lo confieso. Le insistí a Natalia y al resto de acompañantes un par de veces sobre la cuestión esa de ver a mi ídolo como quien se sienta a ver La venganza de don Mendo, a saber, sentado, sin una copa en la mano y sin meterme entre pulmón y pulmón uno o dos paquetes de tabaco y alguna cosa más. Me pregunté qué haría yo cuando el maño se soltara el pelo con Lady Blue. La pregunta debió de hacérsela el resto del auditorio porque enseguida perdimos la compostura, mayormente mi compañera de la derecha, una fan entregada que acudió sola al concierto y que a la tercera canción no lo aguantó más y buscó un sitio privilegiado en las primeras filas, las pocas que habían dejado libres los invitados VIP de alguna (supongo) Administración pública. La pareja de las butacas delanteras sí lo tenían claro. Me parecieron de esos a quienes regalaron las entradas y clavaron el culo en el asiento sin saber muy bien qué iban a ver. Por el jersey de pico del tipo, me da que estaban allí desde la convención esa del PP.

    Al grano. Reconozco que fui con la idea preconcebida de que íbamos a  encontrarnos con un concierto pequeñito, muy acústico, pensado para salas de estar, de acuerdo con la filosofía del último y magnífico trabajo del ex líder de Héroes. La actuación llevaba camino de eso durante los cinco primeros temas, hasta que cerró el capítulo de su último trabajo y dedicó el concierto a repasar hasta 19 clásicos más de su repertorio. Y entonces sobrevino el éxtasis bunburiano. Echadle un vistazo al set list:

    • Las Consecuencias (Asustar Un Poco)
    • Ella Me Dijo Que No
    • De Todo El Mundo
    • Frente A Frente
    • Los Habitantes
    • Enganchado A Tí
    • El Extranjero
    • Desmejorado
    • Si No Fuera Por Ti
    • Hay Muy Poca Gente
    • Senda
    • Que Tengas Suertecita
    • Sólo Si Me Perdonas
    • Sácame De Aquí
    • Infinito
    • Apuesta Por El Rock ´n roll
    • El Anzuelo
    • El Hombre Delgado Que No Flaqueará Jamás
    • Lady Blue
    • Aunque No Sea Conmigo
    • Los Restos del Naufragio
    • El Viento A Favor
    • Vámonos


    Llamo vuestra atención sobre Senda, un clásico de Héroes que no escuchaba en directo desde la gira de El camino del exceso. Para quienes no estuviérais allí, y como supongo que ya correrá alguna copia del concierto por los canales habituales, me parece destacabílísimo el hecho de que Bunbury sea honesto con el público que paga 65 euros por verle. El artista les pegó varias vuelcas de tuerca a temas como Infinito, Lady Blue o El viento a favor. Particularmente a la segunda le despojó de todo el aire de Bowie que atesora el tema para darle un tinte rockero espectacular. Tampoco olvidó dos clásicos del mexicano José Alfredo Jiménez, Aunque no sea conmigo y Vámonos, la ranchera que aquí popularizó María Jiménez y en la que Bunbury basa la versión que anda paseando por los escenarios, de la que acaba de hacer un vídeo protagonizado por Juan Diego.

    Interpretados los temas de su último álbum, la actuación de Bunbury fue un monumento al rock, a las guitarras, a la pose, a la actitud, nutrido todo ello por la calidad de la banda que le acompaña, en especial las guitarras de Álvaro Suite y de Jordi Mena. Al recibir ese aluvión de rock and roll me imaginé entonces la grabación del Made in Japan, con todos aquellos japoneses coreando Smoke on the water sentados en sus butacas, igual que nosotros. Quien piense que Bunbury abandonó el rock por las rancheras o el cabaret debería ir a verlo el próximo diciembre en Barcelona. Y sí, espero continuar dedicando muchas más referencias a Enrique Bunbury. Ya sabéis, o se le ama o se le odia.
     

    Si quieres leer post anteriores de ¿Hay vida en Marte? haz clic aquí.

    Síguelo en Facebook

     

    Compartir en Twitter
    Compartir en Facebook