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Jorge Garma

El periodismo y los deportes están unidos desde siempre, desde los relatos orales de los antiguos Juegos Olímpicos a las transmisiones vía tableta o 'smartphone' de la última Eurocopa.

Sobre este blog de Deportes

Los acontecimientos deportivos siempre esconden multitud de lecturas posibles. Aquí trataremos de fijarnos en ellas con la actitud de ofrecer una nueva perspectiva, siempre bajo un prisma periodístico.


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  • 08
    Junio
    2012

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    Italia: tan cerca, tan lejos

    Hablar de Italia en el fútbol es hacerlo de una selección, la 'azzurra', cuyos devotos y detractores lo son hasta las últimas consecuencias. Unos la aman por su sentido competitivo, sus resultados y esas triquiñuelas que hacen que los italianos vean un partido de fútbol como una lucha por la supervivencia. Otros la detestan, precisamente por esto último, pero sobre todo por una filosofía de entender el juego que consiste única y exclusivamente en desgastar al rival a base de 'catenaccio'. Italia: tan cerca de España física y sociológicamente, tan lejos en lo que respecta al fútbol.

    Para los aficionados españoles, Italia se asocia a dos momentos históricos: 1994 y 2008. Es la historia de una herida y de su cura. En el Mundial de Estados Unidos, la selección de Javier Clemente cayó de la forma más cruel, con un tanto en el último minuto de ese artista que era Roberto Baggio. Y en 2008, en la tanda de penaltis, Casillas y los lanzadores españoles cerraron esa cicatriz en un partido que descolgó cualquier clase de complejos y empujó moralmente a España hasta el título de Viena.

    Volvamos a 1994. Era un cruce de cuartos, cómo no. Italia se había deshecho con muchos problemas de Nigeria en octavos y España había hecho lo propio con Suiza (3-0). La selección partía con ligero favoritismo aquella tarde de sábado en el Foxborough Stadium. Hierro mandaba en defensa, Guardiola dirigía el mediocampo, Caminero brillaba en el enganche. Los goles eran cuestión comunitaria, con un Julio Salinas muy discutido. Pero a España se le nubló el panorama. Ansiosos, a los futbolistas españoles se les atragantó el bloqueo total que plantearon aquel día soldados rasos como Pagliuca, Benarrivo, Baresi y Dino Baggio. Donadoni y el otro Baggio sobrevivían bien en aquel fútbol de combate. Dino Baggio adelantó a Italia. España echó mano de coraje para empatar por mediación de Caminero. Agónica, la selección buscó el 2-1. Lo tuvo en pies de Salinas, pero Pagliuca leyó bien el tiro del bilbaíno. Cuando la prórroga era inminente, Robby Baggio dictó sentencia con una jugada al alcance de pocos. No ha dado Italia un futbolista de su talento desde entonces.

    Quedaba lo más doloroso. Un codazo de Tassotti, otro picapedrero de aquel Milán de Sacchi, en la cara de Luis Enrique, que acabó con la nariz rota. Aquello inflamó a España, que vertió su cólera contra aquel colegiado húngaro, Sandor Puhl, y también contra aquel fútbol, el italiano, al que se veía como un enemigo del buen gusto y un ladrón de ilusiones.

    http://www.youtube.com/embed/bXcveghNBC8

    La historia cambió en 2008. España llegó al cruce de cuartos (¡otra vez!) con cierta superioridad sobre Italia. El fútbol dicharachero de la selección contra la Italia de siempre, la 'azzurra' de imagen militar, con Luca Toni como ariete de una estrategia que perseguía el error del contrario para clavarle su aguijón. Pero aquella España no era la selección a la que el pasado se le colgaba de la chepa como si fuera la espada de Damocles. Era tiempo de acabar con la maldición de los cuartos. Costó, porque en la prórroga Italia estuvo cerca de dar un susto, pero se consiguió. Para muchos, fue aún más gozoso hacerlo en los penaltis.

    http://www.youtube.com/embed/Uq8CA0oWvFc

    ¿Qué Italia veremos este domingo? Prandelli quiere recuperar algo de vistosidad, pero ni las circunstancias (eo escándalo de las apuestas en el Calcio) ni las propias intenciones de los futbolistas (Motta ya ha dejado claro que lo que importa es el resultado) parecen serle propicias. La imagen no importa. Curiosa filosofía para la selección de un país que ha hecho del arte, del diseño y de la estética su marca ante el mundo. Menos en el fútbol.

     

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