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Gauden Villas

Sobre este blog de Deportes

Ha dicho muchas veces que su piel solo tiene un color: el rojo. Se creyó siempre un perdedor hasta que Luis Aragonés, el sumo pontífice, demostró que España también puede ser la más grande. Lloró con el gol de Iniesta y en su camiseta, contra viento y marea, luce el 9 de Torres.


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  • 01
    Julio
    2012

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    Equipo de leyenda.

     

                             
                Un día, dentro de mucho tiempo, hablaremos de esto con nuestros nietos. Les diremos que hubo un equipo que cambió la historia. La de España y la del fútbol. Les contaremos, siendo tomados por mentirosos, que durante un siglo no fuimos más que campeones mundiales de amistosos, que si no era un árbitro era una piel de plátano y si no un juez de línea quien nos devolvía para casa a las primeras de cambio. Les hablaremos de nuestras lágrimas, de ese complejo de inferioridad que sentíamos cuando veíamos a italianos o alemanes levantando, siempre ellos, los trofeos. Echaremos mano de obsoletos formatos digitales para enseñarles imágenes de futbolistas que siempre fallaban en las grandes ocasiones, a los que les temblaban las piernas en cuanto se acercaban al área rival.
     
                Vencer y convencer.-Luego, claro, presumiremos de haber presenciado, incrédulos primero, atónitos después, orgullosos ahora, la gestación, el desarrollo y la culminación del mejor equipo de fútbol de la historia. El triplete, en esta historia no es más que una anécdota, un colofón, brillante pero prescindible, que tiene que dejar paso a la sublimación del fútbol como deporte. España no solo ha ganado la Eurocopa. Lo ha hecho convenciendo, siendo fiel a su escuela en el trance final, ese que distingue a los hombres de los niños. Como si todo respondiera a un plan preconcebido, se dejó para el día D, para la hora H lo mejor de su repertorio. Como si quisiera responder a quienes hablaban de que su juego aburría, convirtió al aspirante al trono del buen gusto en una muñeca de trapo a la que zarandeó hasta dejarla convertida en un amasijo de harapos. Ya nadie volverá a hablar de Italia de la misma manera.
     
                Italia no va de rojo.-Acaso influenciada por esos cantos de sirena que tan rápido salieron a denostar a nuestra Roja, saltó Italia al campo dispuesta a hacer de España. Aparcó su entrenador la idea de los cinco defensas que tan bien le salió el primer día y, tan valiente como incauto, dejó el guante blanco para que lo cogieran los nuestros. El resultado fue devastador. De momento, y mientras el cuerpo aguante, España solo hay una. Italia tiene unos cuantos excelentes futbolistas. En España lo son todos –seamos generosos, por un día, con Arbeloa-. Y para jugar como la Roja es imprescindible contar con Xavi, Iniesta, Silva, Fábregas, nuestros centrales, Casillas y, de postre, un tipo como Jordi Alba capaz de correr más rápido que el mismísimo Usain Bolt. Jugar como la Roja es imposible si no eres la Roja. La historia, y no solo nosotros, lo dirá. Lo de anoche, ese cuatro a cero a Italia, saldrá en todos los libros, reverberará en todos los hogares de Europa por mucho tiempo. Si alguien tenía alguna duda, anoche se extinguió.
     
                Ave, Xavi.-Fue en la final cuando Xavi hizo, por fin, estelar aparición. Y si aparece Xavi, no hay rival que se resista. Allí donde habitan solo los valientes, anoche desfilaron nuestros bajitos, tocando al son que marcaba el director de la orquesta. Cogieron el balón, miraron hacia Roma, se lo enseñaron a Italia entera para que vieran lo que es un esférico, y ya no lo devolvieron. Tendrán que seguir esperando. De momento, y a la espera de que nos derrote el paso del tiempo, no hay sucesión que valga.
     
                No más lágrimas.-Las lágrimas italianas al acabar el partido eran nuestras hasta anteayer. Hoy somos risas, abrazos, alegría y ese grito de Iker, de nuestro gran capitán, brazos arriba, orgullo español, compartiendo la copa con todo el país. Ganan, convencen, casi humillan. Son España. Son, somos, los mejores.
     
               
     
               

     

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