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Blog De Grastronomía - Antonio Jesús  Gras

Antonio Jesús Gras

Cocinero y profesor de cocina. Antiguo pirata, con deseos de encontrar tiempo suficiente para poder escribir y leer todo lo que quisiera. Veneciano de adopción. Canario de orígen. Sueña con retirarse en la isla de El Hierro.

Sobre este blog de Gastronomia

Noticias, recetas, libros, acontecimientos, catas varias, vinos, comentarios personales sobre el bien y el mal de algunos aspectos de la gastronomía que me preocupan. Siempre desde un óptica muy mía. Sin pelos en la lengua.


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  • 11
    Mayo
    2011

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    PENSANDO EN EL ENCUENTRO

     

     

     

    El sábado nos volvemos a reunir aquellos que un día fuimos hijo de Talía. No es que los antiguos teatreros no se vean más que de año en año, que lo hacen muy bien y hasta han instaurado unos desayunos los viernes donde recuperan fuerzas y fortalecen la amistad entre mantequillas insinuantes y debates pata físicos sobre la actualidad del mundo y de sus alucinaciones.

    Pero éste sábado nos vamos a Jumilla, a Mossilandia (no lo busquen en el mapa, es como hemos denominado sencillamente al lugar idílico donde se encuentra la casa de nuestro anfitrión con terrenos en esa zona) , para celebrarnos. Y ya comienzan a correr los mensajes de los alimentos que disfrutaremos en esas horas, las propuestas, los deseos.

    Como no puede ser de otra forma, estando en zona de vinos, haremos que los anfitriones tintos de Jumilla nos dejen la Monastrell en el gaznate, lo único que he pedido a los abastecedores de vinos es que el tamaño se las botellas sea Magnum, porque éste formato es muy agradecido, y los vinos que suelen ofrecer este tipo de botellas suele estar más ricos que los de las botellas tradicionales, a causa de la conservación producida por el tamaño de la botella.

    Hay quien traerá elementos dulces, quien aportará elementos salados, quien se decantará por los enlatados, y quien aprovechará las sorpresas para procurar sonrisas. Al fin y al cabo de lo que se trata es de pasar unas horas lo más felices que podamos, y tal vez asistir a la lectura del guión que una componente del grupo lleva trabajando algún tiempo.

    Esta modalidad de aportar cada uno un elemento para el festejo es muy interesante. Primero porque lo que suele llegar se ha hecho con esmero, segundo porque suelen ser cosas muy variadas.

    Aún no tengo muy claro lo que llevaremos desde casa, pero me gustaría que fuera algo de pequeñas piezas, en lo que me halla entretenido bastante, como para ir recordando los gestos de juventud de cada uno y entregarles, en una sencilla pieza, el sabor del tiempo. Porque la cocina tiene ese magia. Veremos de qué soy capaz. Ya les contaré.

     

     

     

     

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