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Blog De Grastronomía - Antonio Jesús  Gras

Antonio Jesús Gras

Cocinero y profesor de cocina. Antiguo pirata, con deseos de encontrar tiempo suficiente para poder escribir y leer todo lo que quisiera. Veneciano de adopción. Canario de orígen. Sueña con retirarse en la isla de El Hierro.

Sobre este blog de Gastronomia

Noticias, recetas, libros, acontecimientos, catas varias, vinos, comentarios personales sobre el bien y el mal de algunos aspectos de la gastronomía que me preocupan. Siempre desde un óptica muy mía. Sin pelos en la lengua.


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  • 15
    Agosto
    2011

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    NESTOR LUJAN Y SUS VIAJES POR FRANCIA

     

       

     

    Fue en 1963, ya con 41 años, y a raíz de la columna que el periodista de Mataró escribía en la revista Destino, cuando Néstor Luján se descubre públicamente como gastrónomo. Publicó bajo el seudónimo de Pickwick, en homenaje al personaje creado por Charles Dickens.  Y esos artículos se encuentran recopilados por Juan Perucho en “La estética del gusto”, amigo de batallas y viajes, con quien compartió muchos de los que reunió en ese hermoso libro que se llama “Viaje a Francia”, subtitulado rutas literarias y gastronómicas de un viajero singular.

    Luján se me presenta, a mi soñadora y poca respetuosa visión del pasado, como la figura del gastrónomo por excelencia. Hombre culto, de amplios horizontes, que tiene a Francia como paradigma de lo que debe ser una sociedad y una cultura bien estructurada, tanto histórica como gastronómica. Un liberal a la vieja usanza, como aquellos héroes que lucharon por la primera constitución, “La Pepa”, y luego fueron retratados por nuestros pintores del 19. Como la respuesta de aquellos hombres de los que hablaba  Don Mariano José de Larra :¿No se lee en este país porque no se escribe, o no se escribe porque no se lee?

    A día de hoy, los viajes a Francia del escritor catalán pueden resultar un acompañamiento de lo más cálido. Aquitania y sus historia de los grandes vinos de Burdeos, el Chateau d´Yquem, el Château Latour, el Château Margaux. Las ostras de Arcachon y su manera de comerlas, las treinta aportadas por el Larousse y las doce aportadas por el maestro Escoffier. El coñac y la trufa, el aguardiente más famoso y ese “problema para biólogos” que es ese hongo de potente aroma de gas y tierra. El Loira y sus castillos, con todos sus juegos de reyes y reinas, no olvidemos que Luján dirigió durante muchos años la revista “Historia y vida”, y su formación se hizo rica en conocimientos historicistas.

    Su viaje continúa por la zona del vino más famoso del mundo, la Champaña, y nos habla de viñedos, de uvas. O de eso concepto de saqueo como medio publicitario, cuando rusos, vieneses, ingleses o alemanes bebieron miles y miles de botellas de champagne y la señora viuda de Clicquot dijo “Que beban, ya pagarán”.

    Continúan sus paseos por Borgoñas,  con la feria de Dijon, y eso nombres que a los amantes del vino nos produce escalofríos con solo oírlos; Chablis, la Côte de Beaune, Mersault, Montrachet. Mostaza y cassis.

    Nancy, Verdun, Metz, historia y más historia atravesada por personajes que dejan o no huella. Para continuar el viaje en la bellísima Alsacia, con su chucrut y su foie-gras. Y llegar hasta la Provenza, tierra de aromas y de papas, y de ese impresionante tinto que es el Châteauneuf du Pae.

    Un libro de viajes muy culto, donde el viajero Luján se mueve entre el laberinto de sus pasiones, y casi pedagógicamente nos invita a acercarnos a un país que estando cerca, sigue encontrándose demasiado lejos. ¡Qué extraña relación tenemos con nuestros vecinos! Nos gusta recrearnos más en los hechos dolorosos y que han generado distancias que en aquellas cosas que puedan enamorarnos y abrir nuestro amor hacia un universo, chauvinista si queremos, pero ilustrado y rico, que gastronómicamente puede seguir enseñándonos muchas cosas.

    Un libro que podría adentrarnos en la humildad de mirar sin resquemor a quien comparte fronteras y años de conocimientos gastronómicos. Francia bien merece un viaje, bien merece una guía, que aun siendo escrita hace años, sigue siendo de gran utilidad, pues la historia pasada ya no va a producir más cambios.

     

     

     

     

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