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Blog De Grastronomía - Antonio Jesús  Gras

Antonio Jesús Gras

Cocinero y profesor de cocina. Antiguo pirata, con deseos de encontrar tiempo suficiente para poder escribir y leer todo lo que quisiera. Veneciano de adopción. Canario de orígen. Sueña con retirarse en la isla de El Hierro.

Sobre este blog de Gastronomia

Noticias, recetas, libros, acontecimientos, catas varias, vinos, comentarios personales sobre el bien y el mal de algunos aspectos de la gastronomía que me preocupan. Siempre desde un óptica muy mía. Sin pelos en la lengua.


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  • 06
    Julio
    2011

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    MERIENDAS DE VERANO

     

     

     

    Don Miguel, mi suegro, es un hombre que ha sabido conservar amigos y amigas pese al paso del tiempo y las distancias. Por ello, de vez en vez, tira de mail o teléfono y a una buena amiga extremeña le encarga el envío de un jamón del pueblo de Azuaga.

    Ya el año pasado, en época mundialista surafricana, dimos cuenta de uno de esos envíos, que entre sobresalto y alegría, fue quedándose en los huesos de futuro guisote.

    Hemos llegado de fin de semana a Los Nietos, para ver a mi madre, a mis sobrinos, y algo me había informado mi doña Marta, inaugurar el recién llegado jamón extremeño.

    La pieza era hermosa, pesaba algo menos de ocho kilos, y su coste es absolutamente ofensivo, no llegaba a los ochenta euros, servicio de Seur incluido.

    La hemos puesto en un rudimentario jamonero y he comenzado a limpiarla para dejársela preparada, y que en días sucesivos pueda ser consumida con regularidad y sencillez.

    Siempre que puedo observar a un buen cortador de jamones trato de aprehender su técnica. Como ataca la pieza, y si ésta es para un único servicio o debe de prepararse para un consumo hogareño de días sucesivos. Hace unas semanas pude estudiar como, algunos de los maravillosos cortadores que se unieron al acto solidario en Madrid a favor de Lorca, abrían distintos jamones e iban dando forma con sus cortes a que la pieza de jamón quedara reducida de grasas innecesarias y resultara equilibrada, apetecible y expusiera los aromas que encierra, gracias a los cortes delicados dados sobre la pierna abierta.

    Un par de platos hemos preparado para la merienda veraniega. Algo de queso. Algo de vino y una sorprendente tortilla de berenjenas que ha sido una alucinación de sencillez y sabor. Y mucha conversación., que eso tiene el jamón, que da muchas ganas de hablar, sobretodo a la orilla del estío, mientras el mar se apaga y en el cielo nocturno aparecen las letras de neón que dicen: verano.

     

     

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