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Blog De Grastronomía - Antonio Jesús  Gras

Antonio Jesús Gras

Cocinero y profesor de cocina. Antiguo pirata, con deseos de encontrar tiempo suficiente para poder escribir y leer todo lo que quisiera. Veneciano de adopción. Canario de orígen. Sueña con retirarse en la isla de El Hierro.

Sobre este blog de Gastronomia

Noticias, recetas, libros, acontecimientos, catas varias, vinos, comentarios personales sobre el bien y el mal de algunos aspectos de la gastronomía que me preocupan. Siempre desde un óptica muy mía. Sin pelos en la lengua.


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  • 20
    Octubre
    2011

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    MADRID EN OTOÑO

     

     

     

    MADRID  es una ciudad que me produce mocos secos en la nariz, inventa bares de diseño en las plazas donde antes habitaban los mendigos, y que este tardío otoño del membrillo ocupa las terrazas en conversaciones  donde la palabra esperanza se cruza con la de crisis.

    Su vocación de Parque de Atracciones se acrecienta. Pero eso no quita que por las calles de Malasaña se abran negocios que venden el vintage, en cualquiera de sus formas, como la mayor de las novedades, cafeterías de nuevo cuño con sillas destartaladas y sofás usados reparten aromas junto a tés del mundo, cupkages de rostro macilento, y tiendas de segunda mando de ropa que volverá pronto a lucir en vestidores nuevamente privados.

    Madrid se reinventa a golpe de talonario, que es una manera efectiva, aunque no demasiado social. Pero que muestra las inconveniencias del efecto parné cuando jardines verticales alardea huecos de un secano preocupante.

    Pero paseamos, sin más horizonte ni destino que el ver la transformación, y siento alegría de ver las nuevas librerías, las nuevas tiendas de discos, los nuevos espacios gastronómicos que hablan de un hambre voraz en todo lo que sea tendencia pero de precio contenido, de menú del día, aunque el menú del día cueste casi quince euros, el café en terraza dos cincuenta, y el metro haya subido hasta el euro cincuenta.

    No es época de grandes restaurantes, que se diversifican en gastrobares o neotabernas. Es momento de celebrar en la memoria “la movida” y de constatar que el paso del tiempo ha dejado una ciudad más limpia, más imaginativa pero que ha cambiado de santo patrón para quedarse con uno de nombre “saneuro”.

     

     

     

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