Blog 
De Grastronomía
RSS - Blog de Antonio Jesús  Gras

El autor

Blog De Grastronomía - Antonio Jesús  Gras

Antonio Jesús Gras

Cocinero y profesor de cocina. Antiguo pirata, con deseos de encontrar tiempo suficiente para poder escribir y leer todo lo que quisiera. Veneciano de adopción. Canario de orígen. Sueña con retirarse en la isla de El Hierro.

Sobre este blog de Gastronomia

Noticias, recetas, libros, acontecimientos, catas varias, vinos, comentarios personales sobre el bien y el mal de algunos aspectos de la gastronomía que me preocupan. Siempre desde un óptica muy mía. Sin pelos en la lengua.


Archivo

  • 12
    Julio
    2011

    Comenta

    Comparte

    Twitea

    La mancha, ¿Quién busca un hidalgo por estos andurriales?

     

     

     

    En el Quijote el hambre está presente El hambre eterna de una España que siempre presume de hambre. Y los excesos, los mismos excesos que sigue protagonizando muchas veces una clase social manipuladora y solidaria solamente con los desperdicios. Y los platos que han quedado como un acertijo: “duelos y quebrantes”, que después de mirar mucho por otras  líneas acabo descubriendo que no son más que huevos con tocinos. Una premoción de Don Miguel que se anticipa a los Brunch y a otros almuerzos más contundentes.

    Cuando he recorrido recientemente estos campos, que el señor Gala decía que no eran un buen lugar para morir, cosa que me extraña, pues nos solo la mancha manchega son las inmensas extensiones donde el futuro parece que nunca va a llegar, sino zonas húmedas, con riachuelos, nogales y otras maravillas de granito

    Ahora La Mancha tiene sus cocineros estrellas, y se les promociona porque son cocineros que tienen una basta tradición desde la que partir, y nunca se olvidan de hacer guiños al libro del señor Don Miguel.

    El Quijote ha dado pan y vino. Y ha hecho que recorrer estas tierras pueda llegar a ser una sorpresa gastronómica.

    Todos buscamos un ala protectora que guíe y bendiga nuestros pasos. La mancha tiene la suerte de que aquél escritor genial centrara uno de los más divertidos y misteriosos libros de aventuras en éstas tierras. Y lo llenara de la realidad que existía, con sus recovecos de fantasía, que siempre anida, duerme o crece junto a las líneas rectas de la imperante realidad.

    Hoy las tabernas son hermosos restaurantes, en las Pedroñeras o en Cuenca, en Almagro o en Illescas, en Almansa o en Ciudad Real. Que por lo general, y esto es muy de agradecer, suelen tener los pies muy cercanos al suelo, aunque de la misma manera que en la viticultura y elaboración de vinos se unen a las nuevas tecnologías para que sus productos puedan ser universales, las cocinas parten de lo popular para técnicamente ser universales.

    En ese equilibrio, entre Cervantes y Martínez Sarrión, no sólo se debate la literatura, sino la gastromágia que aquí perpetúan. Tal vez encontremos ahora más pescados en sus cartas, al convertirse en ruta de camiones que atraviesan sus carreteras y  han ido dejando regueros de sal en uno u otro lugar, pero las cartas siguen tirando de las migas, de los huevos, del azafrán, de las perdices, cuando es temporada de caza. La cocina que vio el hidalgo deshacedor de batallases la que podemos seguir viendo en las mecas que son los grandísimos locales que tiene esta amplia geografía.

    Pero de una cosa hay que alegrarse, y es que entre tanta línea que ha fijado nuestra mejor literatura, de aquí a partido una concepción que ha hecho más grande la cocina española de los últimos tiempos. Y hablo de la ya más que famosa “tercera vía”, que rescata lo popular para darle notas de grandeza. Que encabeza por ese pedagogo del silencio que es Don Manuel de la Ossa, y continuado por esa consolidada estrella que es Don Pepe Rey,  ha ido dejando regueros de jóvenes, o no tan jóvenes, visionarios de la cocina, que han elegido ésta vía como parque natural donde desarrollar  los platos que conmocionan y conmocionaran el amplio futuro de una cocina sin previsibles aburrimientos, faltas de fuerza o ahogos creativos. Una ciudad encantada que se apoya en la naturaleza para alcanzar sueños de inteligencia y creación.

     El Quijote es una literatura donde realidad y fantasía crean una nueva manera de entender y desarrollar la escritura. La gastronomía actual de Castilla La Mancha tiene esa misma genialidad. Basta con saber mirarla y llegar a las fuentes fundamentales de su ideograma gastronómico

     

     

     

     

    Compartir en Twitter
    Compartir en Facebook