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Blog De Grastronomía - Antonio Jesús  Gras

Antonio Jesús Gras

Cocinero y profesor de cocina. Antiguo pirata, con deseos de encontrar tiempo suficiente para poder escribir y leer todo lo que quisiera. Veneciano de adopción. Canario de orígen. Sueña con retirarse en la isla de El Hierro.

Sobre este blog de Gastronomia

Noticias, recetas, libros, acontecimientos, catas varias, vinos, comentarios personales sobre el bien y el mal de algunos aspectos de la gastronomía que me preocupan. Siempre desde un óptica muy mía. Sin pelos en la lengua.


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  • 09
    Agosto
    2011

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    JORGE AMADO, COCINERO DE PERSONAJES INOLVIDABLES.

     

        

     

    En el mercado se pueden sentir los olores, los aromas, los sabores de la cocina africana; y, como en África, también aquí (refiriéndose el autor a Salvador de Bahía) el mercado es un punto de encuentro, una especie de plaza, de ágora”. Estas son palabras del escritor bahiano Don Jorge Amado. Y el poeta alemán  Friedrich Schiller agregó unos años antes: “El hambre y el amor son lo que mueve el mundo”.  Cosa que debió de entender perfectamente el maestro brasileño, que regó muchas de sus novelas de buenas comidas y mucho sexo.

    Doña Flor y sus dos maridos. Gabriela Clavo y canela son tal vez sus dos ejemplos más evidentes. Cocina y sexo en un mismo libro.

    La figura de Florípides Paiva Madureira, doña Flor dos Guimaraes, profesora propietaria de la escuela de cocina “sabor y arte”, es de esos personajes que desde las primeras líneas del libro de Amado sabremos que se convertirá en una incondicional amiga para todos los siempres, porque alguien que dice “¿No fue amando como aprendí a amar? ¿No fue viviendo como aprendí a vivir?” derrocha cordura y practicidad. Además, si el primer marido de la enseñante de cocina, el diablo Vadinho, puede parecer una nube negra pero simpática, poco a poco se convertirá en un singular tipo de macho brasileño que las más de las veces nos hará sacar la mejor de nuestras sonrisas, más cuanto mayor sea su presencia “espiritual”. Del Doctor  Teodoro “¡esa insipidez de hombre, ese pasmado!”, que el señor y Doña Flor los mantengan como está.

    Siempre he soñado con ir a Salvador de Bahía, pero pasa el tiempo y no consigo acercarme al Pelourinho, a los Morros, a comprar cintas de la Virgen del Bomfin, a comer por las calles con esas vendedoras vestidas de blanco que traen África en el sabor. Por eso me gusta tanto Amado, Carlinhos Brown, Gilberto Gil, Caetano Veloso. Por eso siempre he soñado con ir a su escuela de hostelería e intercambiar cocinas.

    Los libros que nos gustan y que nos acompañan a lo largo de nuestras vidas tienen siempre un origen. A Doña Flor la conocí en Venecia, de la mano de esa viajera impenitente que se llama Anna Marin, y sus primeras lecturas fueron en italiano, era divertido, un español, leyendo en italiano, un libro escrito en brasileño/portugués.

    Los Vatapás, complejo platillo de la gastronomía bahiana, preparado con harina de yuca o de arroz, camarones secos, aceite de dendé y numerosos ingredientes más, y Moquecas , guisos de pescado con leche de coco, son especialidades de nuestra respetada profesora, que a lo largo de su socarrona historia nos va a dejar una clara señal de que cocina y sexualidad están íntimamente unidos y no debemos de tratar de separarlos jamás de los jamases. “¿Quién podía resistir la gracia del perdido, aquella expresión de inocencia y cinismo, esa mirada lasciva?”.

    Leer es viajar. Hagámonos bahianos durante las horas que dure nuestra lectura. La boca, y el espíritu, acogerán una sensualidad inaudita. Novedosa. Una corriente eléctrica que durará mientras en nuestra imaginación Doña Flor y sus dos maridos se entregan.

     

     

     

     

     

     

     

     

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