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Blog De Grastronomía - Antonio Jesús  Gras

Antonio Jesús Gras

Cocinero y profesor de cocina. Antiguo pirata, con deseos de encontrar tiempo suficiente para poder escribir y leer todo lo que quisiera. Veneciano de adopción. Canario de orígen. Sueña con retirarse en la isla de El Hierro.

Sobre este blog de Gastronomia

Noticias, recetas, libros, acontecimientos, catas varias, vinos, comentarios personales sobre el bien y el mal de algunos aspectos de la gastronomía que me preocupan. Siempre desde un óptica muy mía. Sin pelos en la lengua.


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  • 24
    Septiembre
    2011

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    APRENDER A ALIMENTARSE EN LA ESCUELA

     

     

     

    ¿Cómo queremos que nuestra gastronomía avance seriamente si en nuestros comedores escolares se practica una formación alimenticia errónea?.

    Según el estudio realizado por Eroski Consumer los comedores escolares de la comunidad de Murcia logran un resultado de “regular” (http://www.laopiniondemurcia.es/comunidad/2011/09/19/menus-escolares-region-logran-aprobado/351413.html) . Demasiados precocinados, ausencia de verduras, carencias de legumbres y nada de pescados frescos. Un compendio de lo que no debería ser en una comunidad que ha tenido a gala el ser exportadora de verduras, de contar con una basta historia en sus recetarios de guisos con leguminosas y la presencia del Mediterráneo como fuente de alimentación.

    Amén de mal que practicamos en un correcto desarrollo de la alimentación de nuestros infantes estamos inculcando un muestrario de cocina escaso, reducido, pobre. Donde las ausencias “culturales” de platos y manera de comer seguirán encogiendo el desarrollo de nuestra culinaria. Una culinaria que era rica, diversa y estacional se olvida de las temporalidades y de los elementos de la tierra para ejecutar en los comedores escolares el abotargamiento de un recetario que se dirige, de la manera que hoy se ejecuta, al desconocimiento no solo de las tradiciones, sino a faltas nutricionales importantes, y por lo tanto a una carencia en los crecimientos adecuados de quien debe de gestionar los tiempos de futuro.

    Si no existe una preocupación por encarrilar estos errores, ¿cómo podemos hablar de respetar la tierra, de ilusionar a los cocineros, de tener una comensales que conocen los recetarios populares y de implicar, mediante a la alimentación, al crecimiento de nuestro territorio?. No hay hechos aislados, ni en economía, ni en alimentación. Una sociedad equilibrada y justa es aquella que aprovecha sus recursos, valora las cosas que produce y reconoce la importancia de las tradiciones para poder caminar hacia el futuro con el estómago lleno, pero de manera correcta.

     

     

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