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Crónicas desde la telaraña
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Blog Crónicas desde la telaraña - Davinia  Suárez

Davinia Suárez

Social Media manager y periodista, tiene la sensación de llevar toda la vida enredada en esa teleraña que llamamos internet. La curiosidad periodística y su pasión por el marketing son las razones que la impulsan a dejar la red de vez en cuando para salir a contar lo que allí sucede y mantenerse así...

Sobre este blog de Tecnologia

Lo que pasa en las redes, ya no se queda sólo en ellas.


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  • 10
    Noviembre
    2011

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    Con Keynes y sin mujeres

    Sumergirse en las redes sociales para seguir eventos es una experiencia siempre sorprendente. Un debate retransmitido por la televisión pública entre cinco candidatos a las próximas elecciones, se enriquece y crece de tal manera que la experiencia real cambia y la percepción del debate en sí también.

    Durante la noche de este miércoles, en Twitter se podía seguir el enfado real y verdadero del equipo de UPyD y de todos sus militantes por la ausencia de Rosa Díez en el debate, seguido por las quejas de los tuiteros que, cansados de tanta reclamación, recordaban que CC y BNG tampoco estaban y no recurrían al victimismo para obtener repercusión en las redes sociales.

    El debate se vivió de forma mucho más calmada que el cara a cara del pasado lunes, aunque interrumpido por los cientos de mensajes de spam, generados por cuentas ficticias que se colaron en la conversación bajo las etiquetas #debatea5 y #debatertve. Hasta Twitter nos llega la publicidad no deseada, y en este caso además habría que preguntarse si estos mensajes no inflan etiquetas colocándolas ficticiamente entre los temas más comentados.

    Algo así ocurrió con la forma en la que Ramón Jáuregui se dirigió a Alberto Rodríguez Gallardón, su 'Querido Alberto' le arrebató los primeros puestos a hashtags creados por los partidos como #psoeconvence o #gallardongana, en una burla continua de los internautas sobre las cañas que ambos candidatos iban a compartir tras el programa.

    Y para gustos, colores. Hubo quién alabó el tono informal del debate, agradeció que no se leyera y recalcó que “esto sí es un debate, lo del otro día era un show”, pero también quién consideró que el debate tenía demasiado de mitín, que cada candidato iba a lo suyo y al final aumentaban el tono somnoliento del evento.

    Con la llegada de los vídeos del resto de los partidos, los tuiteros bromearon sobre el aspecto de sus intervenciones, pero también con una crítica no tan velada a la ausencia de mujeres en el programa. "Y ahora que ya han hablado los señores, veamos algunos consejos de cocina", parecía decir la escaleta entre líneas, y así fue como sentó también en internet. Se nos llena la boca hablando de paridad y de igualdad, pero a la hora de la verdad, en una semana de debates no se ha dado voz a ni una sóla mujer, y no se trata sólo porque no vayan como cabezas de lista porque entonces ni Jáuregui ni Gallardón habrían tenido espacio en el debate de anoche. ¿Y si nos vieran desde Suecia? Esa fue otra de las reclamaciones que se hicieron, haciendo alusión a lo anticuado de una propuesta electoral dominada por la presencia masculina.

    Pero si hubo algún protagonista real del debate a cinco ese fue Keynes, mientras los políticos asistentes al debate se orgullecían de nombrar y hacer alusión constante a las políticas keynesianas en el bloque de economía, en Twitter las opiniones se dividían entre aquellos que se alegraban de que en prime time se hablara de temas económicos en España y todos esos otros que afirmaban, no sin razón, que el debate si no se llevaba en términos entendibles por todos los españoles, se convertía en un círculo cerrado, en que los políticos son al final, los únicos que se entienden entre ellos. Eso sí, al menos esta vez, el debate nos salió bastante más barato, RTVE se ahorró los 540.000 euros y recicló un 59 segundos venido a más para el evento. No todo va a ser quejarse.

     

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