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Blog Causas perdidas - M. Vallés

M. Vallés

Matías Vallés (Corea, 1958). Licenciado en Ciencias Químicas, con Premio Extraordinario. Profesor de Química-Física en la Universitat. Se formó periodísticamente vendiendo diarios en semáforos –frente a la Catedral–. Pese a sus primeras crónicas de baloncesto en ‘Diario de Mallorca’ (1983), se le pe...

Sobre este blog de Nacional

Una cuenta atrás hacia las elecciones más importantes (y previsibles) de la democracia reciente.


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  • 29
    Marzo
    2012

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    La silicona es el dopaje de la huelga

    Así transcurre el día en que sólo hablamos de la huelga, para decir que estamos hartos de hablar de la huelga. El Gobierno confiaba en que Asturias y Andalucía extinguieran la hoguera laboral, pero el norte y sur de un país bipolar atizaron el fuego de la resistencia. Por desgracia, las huelgas son elecciones sin recuento, en las que se alcanza la verdad mediante sondeos, y ya vimos que ocurría el domingo con las catas electorales previas.


    El número de huelgas generales y de elecciones generales oscila en el mismo rango. Descartada la excepcionalidad, la búsqueda de emociones se ceba en preludiar desórdenes públicos. La palabra fetiche es silicona, el dopaje de la huelga porque aumenta su rendimiento por medio de sustancias químicas. Es un recurso contraproducente, los sindicatos no precisan sacar pecho siliconado, el aporte metabólico desvirtúa un resultado aceptable a secas. Nunca sabremos si Ben Johnson también hubiera derrotado a Carl Lewis sin hormonas. Por no hablar de la frustración que embarga a los empresarios que han podido levantar la persiana sin obstáculos. Se sienten marginados.


    Con Rajoy en los juegos de Seúl, el PSOE convaleciente emite un aséptico parte médico en labios de Soraya Rodríguez. “Entiende las razones que justifican esta convocatoria”, equivalente a “el enfermo permanece en observación”. Por tanto, la huelga es un duelo en varios sentidos de los sindicatos contra sí mismos. Han elegido la sobriedad y el bajo perfil, conscientes de que comparten la diana de la irritación ciudadana. Y como no hay blog sin riesgo vaticinador, lo mejor está al llegar con las manifestaciones vespertinas. La huelga en general tiene más simpatizantes que militantes, y aflorarán en las calles primaverales. Estaremos aquí para contarlo.

     

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