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Cáncer a los 30
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Olaya Casado

Hija. Novia. Amiga. Periodista. 32 años y muchas ganas de vivir. Estoy en @olayacasado

Sobre este blog de Sociedad

Tengo cáncer de mama. No hagamos un drama, sigamos adelante...


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  • 05
    Octubre
    2015

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    Mi perro me cuida

    Mi perro me cuidaCoco. Foto: José María Fotografía

    Si pudiera, buscaría la forma de hacerle entender lo importante que es para mí y lo que me ayuda y me ha ayudado. Puesto que es imposible, os lo cuento a vosotros.

    Desde hace casi tres años sé lo maravilloso que es tener un perro, pero lo que desconocía era lo que podía ayudarme a superar esta enfermedad. Coco es un bichón maltés cariñoso, obediente y, creo, extremadamente sensible conmigo. Hemos conectado.

    Antes de mi operación era un “perrito de papá”. Abríamos la puerta y todas las atenciones eran para él, ahora la cosa ha cambiado para “desgracia de mi chico”. No se me olvidará un día que llegué del hospital tras una operación. Cuando abrí la puerta me miró de forma especial, no sabría explicarlo. Estaba cansada y me acosté en la cama. Con miedo, lo subieron para que estuviera conmigo porque estaba bastante nervioso. Se acercó, me dio un lametón en la cara y se tumbó junto a mis pies. No me hacía falta nada más. Sabía que él estaba allí para mí.

    Mi perro me cuida

    Esta sería una de las mil anécdotas que podría contar de “mi bolita blanca” pero fundamentalmente me gustaría hablaros de los beneficios objetivos de cómo los perros pueden ayudar a las personas enfermas.

    1. La hormona de la felicidad. Acariciar a un perro libera en tu cerebro endorfinas, o lo que es lo mismo, la hormona de la felicidad. Te reconforta, calma tu ansiedad y te tranquiliza, y a él, también.
    2. Mejoran el proceso de recuperación. Los médicos casi siempre te recomiendan que salgas a pasear, a que te de el aire, como aquel que dice. Pues Coco fue uno de los principales motivos por los que, cuanto antes, me animé a salir. Echaba muchísimo de menos sacarlo a dar una vuelta, a verlo jugar con la pelota o con otros perretes. Quieras que no, esto forma parte de mi "vida normal" (esto ya para otro post :P).
    3. Buen humor. Ellos siempre están contentos y te lo transmiten. Que te de una ración de lametones, verlo corretear o morder sus juguetes es imposible que no te arranque una sonrisa y que te haga estar un poco más optimista.
    4. Compañía. Está claro que tendrás amigos y familiares a tu lado, pero esto es otra cosa, es distinto. Estoy aquí escribiendo y lo tengo encima de mi zapatilla.

     

    Si me preguntáis si un perro puede ayudar en la recuperación de una persona con cáncer mi respuesta es rotunda: SÍ.

     

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