Blog 
Camino a Brasil
RSS - Blog de davidlaguia1

El autor

Blog Camino a Brasil - davidlaguia1

davidlaguia1

Soy David Laguía, redactor del diario Levante-EMV. Aficionado y amante del deporte, me gusta no ver sólo el resultado, sino lo que hay detrás de él. Me puedes seguir en Twitter en @davidlaguia

Sobre este blog de Deportes

Brasil celebrará en verano de 2014 el Mundial de Fútbol. Pero hasta entonces, cientos de selecciones han quedado por el camino en cuatro años plagados de partidos que guardan muchas historias. Ahora, como aperitivo de lo que será la cita mundialista, ya podemos gozar de la Copa Confederaciones en el...


Archivo

  • 16
    Junio
    2013

    Comenta

    Comparte

    Twitea

    El preludio del Maracanazo

    El preludio del Maracanazo

    Uruguay y España se reencuentran esta noche en el país donde se enfrentaron por primera vez: en Brasil. Era el Mundial de 1950. Todo parecía preparado para una gran victoria de la selección anfitriona, pero los charrúas se llevaron por delante la ilusión de todo un país. Ahora, 63 años después, tanto uruguayos como españoles sueñan con un nuevo Maracanazo en la final de la Confederaciones.

    El Mundial de 1950 fue un tanto extraño. Ni siquiera hubo final. Se disputó una liguilla entre cuatro equipos –Brasil, Uruguay, Suecia y España- para decidir el campeón. Era el primero que se celebraba tras la Segunda Guerra Mundial. Ya empezó con un clima raro.

    Un año antes, un accidente de avión acabó con la vida de buena parte de los jugadores de la selección italiana, defensora del título. Inglaterra, la cuna del fútbol, disputaba su primer Mundial, pero decepcionó con derrotas contra Estados Unidos y España. Escocia renunció a competir porque en la fase de clasificación no consiguió superar a los ingleses, lo cual suponía un deshonor. Turquía e India también se negaron a jugar, y es que los hindúes querían jugar descalzos… algo que la FIFA no aceptó. Con tanto despropósito, alguien debió ver que nada podía salir tal como estaba planeado.

    Llegó la fase final y Brasil arrasaba. En el primer partido le endosó siete a Suecia. Parecía que el pescado estaba todo vendido, pero Uruguay y España tenían que dilucidar cuál sería el último escollo para el título de los brasileños. España llegaba eufórica tras vencer a Inglaterra con el gol de Zarra, mientras que Uruguay tan sólo había tenido que golear a la débil Bolivia para pasar de ronda. Ghiggia adelantó a la celeste. Basora, en tres minutos de inspiración, dio la vuelta al resultado con dos goles; pero Varela devolvió las tablas al marcador. Este empate dejaba aún más favorita a Brasil.

    Días después el combinado brasileño arrollaba a España (6-1) y Uruguay sufría para ganar a Suecia (3-2). Todo el mundo esperaba la gran fiesta en Maracaná ante más de 170.000 espectadores. Uruguay no debía ser más que una comparsa. Friaça adelantó a Brasil. Pero aquel Mundial guardaba una última sorpresa por la que será recordado para siempre. Los uruguayos, alentados por su capitán Obdulio Varela, se sobrepusieron a todas las dificultades. Ghiggia empató y Schiaffino, a falta de diez minutos para el final y para desgracia del portero Barbosa, enmudeció Maracaná. Uruguay, contra todo pronóstico, se proclamaba campeona del mundo. Se había producido el Maracanazo. 

     

     

    Compartir en Twitter
    Compartir en Facebook