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Cada quien vuela en su propio cielo
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El autor

Blog Cada quien vuela en su propio cielo - Marilu Rondon Castro

Marilu Rondon Castro

Chica Venezolana-Canaria que le gusta escribir.

Sobre este blog de Cultura

Hay lugares recónditos que yacen dentro de mi y que las palabras me permiten dar a conocer. He comenzado a recorrer un hermoso camino interior lleno de letras, he alzado mi propio vuelo y me entrego a él.


Intereses

Literatura

Archivo

  • 02
    Diciembre
    2016
    reflexiones

    EL COYOTE COJO

    EL COYOTE COJO - Blog Cada quien vuela en su propio cielo

    Al oir la frase “El Coyote Cojo”, me eché unas risas. Semejante título además de hacerme reír me sirvió de inspiración para lo que les voy a relatar a continuación.
    Como me gusta escribir, voy por ahí atenta a todo cuanto escuchan mis oídos para ir anotando o memorizando palabras, frases e historias que me sirvan de inspiración, y estando yo en una muy cotidiana y rutinaria mañana de oficina tratando de ocuparme y concentrarme en mis funciones laborales, saltó la frase “el coyote cojo&r...


  • 24
    Noviembre
    2016
    Libros y lecturas

    Les invito a alzar el vuelo. Volemos entre nóveles escritores.

    EN EL CIELO DE MIS LECTURAS CON "LETRAME EDITORIAL"

    Comienzo un nuevo y venturoso vuelo. LETRAME grupo editorial me ha mandado las NOVEDADES de Noviembre 2016, así que les invito a alzar el vuelo junto a mi para que nos deleitemos en este viaje de nóveles escritores. Por mi parte me detendré en "El frutero no discutía de mermeladas" de María Jesus Peregrín, y en una próxima reseña les contaré las sensaciones que ha dejado este libro en mi. GRACIAS!!!

    EN EL CIELO DE MIS LECTURAS por María de la Luz

    LETRA...


  • ERA LA PRIMERA VEZ QUE VISITABA LA ISLA DE LA PALMA

    De frente a la ventana, y dudando de si me acercaba o no, quería con una curiosidad infinita mirar a través del cristal. Imaginaba a la niña de cabello rubio con gruesas trenzas, sentada en el piso de madera, jugando con su muñeca Marilú. Por fin, llenándome de valor para franquear la privacidad del lugar, me acerqué y apartando cuidadosamente las ramas floridas de la hermosa enredadera, alzándome de puntillas, pegué mi rostro al cristal y la pude ver a través de la vieja y empolvada ventana, allí estaba ella, la e...