67 años de un apellido municipal

El 25 de julio de 1949 un grupo de "loables y excepcionales vecinos" solicitaron que la ciudad pasara a denominarse Icod de los Vinos

18.08.2016 | 15:13
67 años de un apellido municipal

Icod de los Vinos está de cumpleaños, 67, desde el día en que un grupo de vecinos solicitó al Ayuntamiento honrar la tradición vinícola del lugar.

Fue exactamente el 25 de julio de 1949 cuando un grupo de "loables y excepcionales vecinos", estimados en los diversos sectores sociales de la época, dirigieron un escrito al Ayuntamiento solicitando que la ciudad pasara a denominarse Icod de los Vinos, "como rango de historia, culto a las ricas tradiciones de la localidad y por la importancia y laboriosidad de la agricultura vinícola" en las tierras de Icoden.

El Icod que fuera de la seda y del azúcar, se corresponde con uno de los nueve menceyatos guanches en que estaba dividida la isla de Tenerife en los años de la Conquista por las huestes castellanas, capitaneadas por el Adelantado Alonso Fernández de Lugo. Y aunque se le conoce también como la Ciudad del Drago Milenario, es el apellido: "de los Vinos" el que identifica a este municipio del norte de Tenerife, cabecera de comarca y gran potencia turística y agrícola de la isla.

El cronista oficial de la ciudad, José Fernando Díaz Medina, en una de sus publicaciones recoge de manera detallada la iniciativa popular y los trámites posteriores. Todo empieza el 25 de julio de 1949, con un documento firmado por Lucas Martín Espino, primer alcalde icodense de la II República, boticario y fundador de Colegio de Segunda Enseñanza, juez municipal y primer presidente de la Sociedad Centro Icodense; Heraclio Díaz Mesa, interventor de Fondos del Ayuntamiento y cronista oficial de la ciudad; Enrique González Martín, profesor de Geografía e Historia del Colegio de Segunda Enseñanza; Teófilo Gutiérrez Díaz, funcionario del Ayuntamiento; Antonio Borges Martín, recaudador de Hacienda de la oficina de Icod, y José de la Guardia Ayú, profesor de Latín del Colegio de Segunda Enseñanza.

Ocho racimos de uvas de oro en el escudo

En el escrito, los prohombres citados, utilizaron como argumento el hecho de que en el Escudo de Armas de la ciudad de Icod, concedido por Real Orden de 9 de noviembre de 1921, figuraba "una orla de sinople con ocho racimos de uvas de oro, por ser una de las denominaciones antiguas y merecidas con que se conocía a Icod, resultando además ser un hecho cierto que esta ciudad se la conoció desde primeros tiempos de la Conquista de esta Isla de Tenerife con el nombre de Icod de los Vinos por los abundantes y generosos que aquí se producían y producen, circunstancias estas y hechos que aceptó plenamente el ministerio de la Gobernación, por considerarlo ajustado a las normas de Heráldica y arte de Blasón".

También argumentaron que "en los libros, expedientes y documentación oficial que se archiva en el Ayuntamiento de esta población, que data de centenares de años, se destaca la denominación expresada de Icod de los Vinos, volviendo por el fuero y conquista de esta merecida tradición".

Ante las evidencias y argumentos, la Corporación Municipal, que entonces presidía Don Julio Arencibia y Montes de Oca, acordó en la sesión plenaria siguiente, de fecha 28 de julio de 1949, "hacer suyo el resarcimiento de esta deuda histórica" y, estimando "muy acertada esta loable iniciativa" que los vecinos firmantes presentaban, calificó el escrito como "rasgo indudable de civismo ciudadano".

A partir de entonces, según relata el cronista José Fernando Díaz Medina, "el procedimiento administrativo se tramita con urgencia y se eleva a la consideración del Ministerio de la Gobernación para que le sea concedido a esta ciudad el uso tradicional del nombre de Icod de los Vinos". Después del estudio normativo del asunto, y una vez despejada la duda de la necesidad legal o no para este fin de un referéndum con mayoría absoluta del censo electoral -un Decreto ministerial estableció finalmente sustituir la disposición del referéndum por el trámite de acuerdo plenario-, "la Corporación municipal, en sesión plenaria del 20 de octubre de 1949, acordó ratificar en todas sus partes el acuerdo adoptado en sesión plenaria del 28 de julio último por este Ayuntamiento sobre el cambio de denominación de esta ciudad, para llamarse en lo sucesivo ´Icod de los Vinos".

El expediente se remitió al Gobernador Civil y pasó el requisito de información pública. Posteriormente, se envió a la Autoridad Provincial que le dio traslado al Registro General del Ministerio de la Gobernación, cuya cartera ostentaba entonces el palmero Blas Pérez González. Finalmente, durante la sesión plenaria celebrada el 11 de mayo de 1950, el secretario de la Corporación Municipal dio lectura al escritor del Subsecretario del Ministerio de la Gobernación, de fecha 18 de abril, en el que se comunicaba al Ayuntamiento la autorización para que cambie la denominación de este municipio por el de Icod de los Vinos.

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