VICTORIA CABRERA | SANTA CRUZ DE TENERIFE
Si César Manrique levantara la cabeza, probablemente se llevaría un disgusto al ver el Parque Marítimo de Santa Cruz cerrado y deteriorándose por el abandono. Al menos así lo cree Fernando Ruiz, conservador jefe de la Fundación que lleva el nombre del fallecido arquitecto lanzaroteño, de renombre internacional, quien asegura que ha tenido conocimiento de lo que sucede con el complejo de piscinas de Santa Cruz de Tenerife recientemente, por las informaciones aparecidas en los medios de comunicación, pero que no tiene detalle exacto de la situación.
Fernando Ruiz considera un atrevimiento ponerse en la piel de César Manrique para decir lo que sentiría el escultor ante la situación del Parque Marítimo. "Imagino que no sería plato de buen gusto" para el escultor ver cerradas una de sus obras, manifiesta, y añade "no sería de su agrado" y los ciudadanos de Santa Cruz, que tanto le querían, "lo saben e imaginan su disgusto".
Fernando Ruiz sabe que ha habido problemas de gestión, asunto en el que no entra, pero reconoce que en estos casos el patrimonio siempre resulta afectado. Ruiz añade que la Fundación César Manrique "recabará información" de la situación en que se encuentra el Parque Marítimo para conocer el alcance de ese deterioro y si éste afecta o no a la obra del desaparecido arquitecto.
Hasta ahora "nadie se ha puesto en contacto con nosotros", asegura el conservador jefe de la fundación, quien considera que si hay que hacer alguna intervención que afecte al proyecto original de Manrique, lo razonable es que se consulte a la fundación. Finalmente, Fernando Ruiz añade que en este caso concreto, al no estar declarado el complejo de piscinas Bien de Interés Cultural, "poco puede hacer la Fundación desde el punto de vista jurídico", aunque –añade– "lo lógico es esperar que las administraciones protejan su patrimonio público".