PEDRO H. MURILLO | LA OROTAVA
El caserío de Masca, ubicado en el municipio de Buenavista del Norte, conserva las marcas de las heridas infligidas por el fuego que devastó seis viviendas enmarcadas dentro de la arquitectura tradicional canaria. La vegetación se ha recuperado en gran parte y los trabajos de los operarios de la Consejería de Medio Ambiente del Cabildo de Tenerife han impedido la pérdida de la calidad del suelo afectado por las llamas. Sin embargo, mientras el entorno natural se relame aún de las heridas del pavoroso incendio de 2007, los vecinos que tuvieron que ser desalojados ante el peligro del fuego, no se han recuperado de aquel aciago verano que mantuvo en vilo a la isla de Tenerife por espacio cuatro días.
Cuando está a punto de cumplir el segundo aniversario del siniestro, las viviendas afectadas en el caserío de Masca aún no han sido rehabilitadas. En este sentido, el alcalde de Buenavista del Norte, Víctor Lorenzo, explicó que "en estos momentos se está trabajando en tres de las casas que sufrieron en incendio cuyos propietarios han recibido las oportunas licencias de obras del Ayuntamiento y los permisos de la Unidad de Patrimonio del Cabildo de Tenerife".
Los trabajos de reconstrucción se iniciaron a finales del mes de enero del presente año y se espera que finalicen antes de concluir 2009. Sin embargo, las otras tres casas afectadas permanecen aún sin rehabilitar, una circunstancia que el primer edil de Buenavista del Norte espera que se subsane "lo antes posible". Por su parte, los vecinos de la zona han mostrado su malestar por la tardanza demostrada por las administraciones a la hora de habilitar las necesarias partidas presupuestarias para la ejecución de las restauraciones de sus viviendas.
El representante de los vecinos de este núcleo poblacional, Riquelme Díaz, reconoce que se han dado grandes pasos por parte del Cabildo de Tenerife y Ayuntamiento a la hora de rehabilitar el caserío, pero lamenta los retrasos sufridos en la puesta en marcha de las obras de rehabilitación de las viviendas quemadas.
"Los vecinos entendemos que se ha habilitado una gran ayuda económica, de más de dos millones de euros, y que las administraciones han estado muy cerca de nosotros a la hora de tratar la rehabilitación después del incendio pero llevamos dos años fuera de nuestras casas", explicó Díaz. En la misma línea, los vecinos de Masca aseguran sentirse preocupados por la tardanza en iniciar las obras de remodelación de las tres viviendas afectadas por el fuego. "Estamos contentos con las que se están recuperando pero aún faltan tres casas quemadas por arreglar y hay familias afectadas", dijo Riquelme Díaz.
Excesiva burocracia
A pesar de los esfuerzos de las administraciones, para los vecinos "es contradictorio que se nos haya prometido que las casas afectadas por el incendio de 2007 se recuperarían en un año y medio, lo que se ha visto que no ha sido así porque llevamos más de dos años esperando para que se iniciaran las obras", explicó el representante vecinal, quien añadió que es "injusto que los afectados por el fuego aún no puedan acceder a sus hogares después de tanto tiempo".
Al respecto, el alcalde de Buenavista, Víctor Lorenzo, mostró su solidaridad con los vecinos y afirmó que el problema suscitado con los retrasos en la rehabilitación del caserío se ha debido a las administraciones y a la excesiva burocracia a la hora de articular las ayudas. A pesar de los retrasos, las ayudas llegaron a través del Cabildo de Tenerife con la mencionada consignación presupuestaria cercana a los dos millones de euros. Del mismo modo, el alcalde de la localidad norteña recordó que el pasado mes de junio se presentaron los proyectos para la rehabilitación de todas las casas".
Por otra parte, el responsable municipal destacó la próxima puesta en marcha del Plan Especial de Protección de Masca, que permitirá la regulación de las edificaciones en la zona y agilizará los trámites a los vecinos, a la hora de solicitar las licencias de obras. En este sentido, Víctor Lorenzo explicó que se está a la espera de in informe de la Oficina Gestora del Parque Natural de Teno para poder continuar con la tramitación del mismo".
El desastre
Han pasado dos años desde que, a finales del mes de julio, el Norte despertó con la mirada puesta en una columna de humo blanco que se podía divisar desde toda la comarca del Valle de La Orotava. El siniestro se originó el lunes 30 de julio a las 10:00 horas de la mañana, en la zona de Los Campeches, en el municipio de Los Realejos. Con un perímetro de 32 kilómetros, pronto se propagó a la zona de cumbre y medianías de las localidades limítrofes de La Guancha, San Juan de la Rambla e Icod de los Vinos. La intensa ola de calor –se llegaron a registrar temperaturas de más de 34 grados– y las fuertes rachas de viento hicieron imposible la contención de las llamas que, por fortuna, no afectaron al Parque Nacional del Teide. Sin embargo, lo pero estaba por llegar. Tras varias horas de incendio incontrolado, y ayudado por el viento, las llamas devastaron gran parte de las medianías de La Guancha e Icod de los Vinos.
Éste último municipio se llevó la peor parte, ya que el operativo de emergencias tuvo que desalojar numerosas viviendas ante la proximidad de las lenguas de fuego. El consistorio icodense habilitó el pabellón de deportes de la localidad para poder albergar al medio millar de afectados. Atrás quedaban sus casas, algunas de las cuales se vieron parcialmente quemadas y los animales de granja consumidos por las llamas.
Durante tres días el fuego avanzó imparable, a pesar de los intentos de establecer un perímetro de contención y la intervención de medio aéreos que lanzaban agua sobre los focos más importantes. El frente que devastaba las medianías icodenses se aproximó a los núcleos poblacionales de Redondo y Las Lajas para extenderse hasta Garachico y El Tanque. En este punto, los peores temores se confirmaron cuando el frente desembocó en la zona del caserío de Masca, el cual tuvo que ser desalojado. El fuego consumió numerosas extensiones de palmeral y arrasó seis viviendas tradicionales.
Una vez controlado el fuego, el Cabildo de Tenerife informaba de que la recuperación del caserío de Masca, afectado por el incendio forestal, se iba a llevar a cabo de manera coordinada y con una visión integral de todo el entorno medioambiental y patrimonial, sin olvidar el valor turístico y cultural de este enclave. Ésta fue una de las conclusiones del encuentro mantenido entonces entre el coordinador general de Cultura, Patrimonio Histórico y Museos del Cabildo, Cristóbal de la Rosa, el viceconsejero de Cultura del Ejecutivo Autónomo, Alberto Delgado, la directora general de Patrimonio Histórico, Aranzazu Gutiérrez y el alcalde de Buenavista, Aurelio Abreu.
En el transcurso del encuentro, se decidió establecer una comisión de seguimiento formada por representantes de las tres administraciones que se reuniría cada quince días para comprobar las labores de recuperación, tanto de los diferentes inmuebles afectados en el conjunto histórico, como del entorno paisajístico de todo el Caserío. Finalmente las obras de rehabilitación de las tres primeras viviendas se inició el pasado mes de enero y aún quedan pendientes las licencias para la restauración del resto.