DANIEL MILLET | SANTA CRUZ DE TENERIFE
peste y gripe de la modorra. La peor epidemia que ha golpeado Canarias la trajeron los conquistadores castellanos. Existen indicios que apuntan a que la gripe de la modorra se cebó con los guanches de Tenerife entre 1494 y 1495, pudiendo causar la muerte de 4.000 de ellos, de una población de 15.000 a 20.000. Existen referencias de que mucho antes, a mitad del siglo XIV, pudo producirse otra, durante la llegada de los normandos a Lanzarote. Se trató de una pandemia de peste.
fiebre amarilla. Se produjeron en Canarias diferentes brotes, el peor de ellos en 1701. Ese año, sólo en Tenerife pudo llevarse la vida de 9.000 personas. En 1862 aparece por última vez traída por la fragata Nivaria, que venía de La Habana. La declaración de epidemia se hizo de forma tardía, lo que provocó una huida en masa hacia el interior de Tenerife, contribuyendo a propagarla, a pesar de que Santa Cruz había quedado incomunicada. Al año siguiente se calcula en 2.200 el número de afectados.
cólera. La peor epidemia de cólera en el Archipiélago se cree que se produjo en 1851 y se cebó con Gran Canaria, donde murieron 6.000 personas. La última epidemia de esta enfermedad la sufrió Santa Cruz entre octubre de 1893 y enero de 1894 por un barco italiano. Santa Cruz quedó incomunicada y los enfermos fueron aislados en el Lazareto y las ermitas de San Telmo, Nª Sª de la Regla y San Sebastián. De 1.744 afectados murieron unas 400 personas.
viruela. La primera epidemia en Tenerife ocurrió en 1897 y mató a 19 personas. Otro brote se produjo en Santa Cruz en 1912 y 1913.
fiebre tifoidea. El último brote fue en 1906. El Lazareto volvió a ser utilizado para aislamiento. Su mortalidad no fue muy alta, pero sí el número de afectados y las secuelas.
gripe española. La peor pandemia de la historia de la humanidad entró por el puerto de Las Palmas en 1918 y causó estragos especialmente en Gran Canaria, con más de 500 fallecidos. En Tenerife afectó especialmente a la zona norte.
otras epidemias menores. Hubo varios brotes de sarampión en Tenerife, así como de tosferina y escarlatina, que no causaron estragos.