ANTONIO HERRERO
Si algo interesaba a los aliados, en particular a los americanos, era la captura de un submarino intacto. En mayo de 1944, el US Navy Task Group 22.3, conocido como Hunter-Killer Group, zarpó de Norfolk, Virginia, para buscar submarinos enemigos. El grupo, con un portaaviones y cinco destructores de escolta, navegó hacia una conocida zona, donde habitualmente se reunían submarinos alemanes, en la costa de África, cerca de Canarias. El 7 de noviembre, unidades de este Task Group atacaron al U-505 y lo averiaron. El capitán del mismo, en la foto, creyendo que lo habían tocado mortalmente dio orden a la tripulación que evacuaran el submarino, previo hundimiento del mismo. Para ello, mandó que abriesen las válvulas de control y sólo entonces lo abandonaran. En ese momento, el agua comenzó a entrar. La rápida acción del grupo de abordaje de la US Navy salvó el sumergible. Hoy se puede visitar en un museo de Chicago.