EDUARDO GARCÍA ROJAS
- ¿Por qué estas antologías a dos voces?, ¿qué se pretende mostrar?
- Son muchas las personas que estiman que la suma de esas dos voces era y es necesaria. La cultura canaria, y en este caso la literatura canaria, no debe ni puede convertirse en rehén de la tiranía física, me refiero a la tiranía geográfica, al silencio en ocasiones premeditado y desdeñoso de buena parte de la crítica, no olvidemos que en Canarias existe lo que siempre he definido como neocensura, al desinterés del público lector, o sea, me refiero a una evidente falta de autoestima, y al desdén que muestran ciertos excluyentes núcleos culturales. Para completar mi respuesta, lo que se pretende mostrar, como usted bien pregunta, es la firmeza y la potencialidad literaria de los escritores canarios; me refiero, claro está, a la combinación de valores ya confirmados y valores en alza.
- Tras la experiencia vasca, ahora la portuguesa... ¿futuras iniciativas en este mismo sentido?
- Mire, ambas experiencias, la primera creo que no fue suficientemente valorada, supone algo evidente, pero hay que poseer cierta visión de futuro y evitar tropezar con el muro del presente, y admita usted esta especie de metáfora. Esperemos que la antología con los escritores portugueses sea debidamente valorada. Pero que conste, y lo recalco, por primera vez en la historia de la literatura canaria, y me refiero a la parcela narrativa, se ha concretado un encuentro, un encuentro doble, con escritores vascos y escritores portugueses. Ha supuesto un duro trabajo posteriormente plasmado en forma de libro. Y vuelvo de nuevo a reiterar lo de por primera vez, es decir, un caso inédito. En otro sentido, a un poder político con claras trazas del PRI mejicano, no le interesa en absoluto para nada la cultura. Me refiero a una cultura crítica, avanzada, plural y emancipadora. Nunca la cultura que ellos emprenden, por utilizar un término, que es faraónica y a remolque del oportunismo y el relumbrón. Tengamos en cuenta que ambas antologías han sido distribuidas en Madrid, Barcelona, Valencia, Euskadi y otros lugares, así como en Latinoamérica y EE UU. En éste sentido, la editorial que las ha publicado se ha planteado una inteligente estrategia. En cuanto a si hay futuras iniciativas en este mismo sentido, pues sí, esperemos que sí. Hay dos proyectos más con escritores de otros países, y me refiero a países de dilatada historia y riqueza literaria.
- ¿Cuál ha sido el criterio a la hora de seleccionar a los autores?
- Fue bastante difícil, sí, bastante difícil. Hay que tener en cuenta que toda antología supone limitar, lamentablemente, el número de escritores, su presencia en un libro. No están todos los que son pero si son todos los que están. Uno de los objetivos, y creo que se ha logrado, consistió en combinar a escritores curtidos con escritores que prometen. También combinar a hombres y mujeres de la nueva literatura canaria, por así llamarla, de distintas edades. Así tenemos, por Canarias, a un hombre injustamente tratado como es el caso de José Rivero Vivas, el más veterano, con un joven escritor que promete como es el caso de Eduardo Delgado Montelongo, con un libro de cuentos, una novela corta, y dos inéditas. La juventud es una virtud del ánimo no de la edad. También, la pluralidad temática. Se ha tenido en cuenta trayectorias, trabajos y tenacidad. Fue el propósito de Fernando Esteves Pinto y también el mío, al menos hemos intentado lograrlo.
- ¿Se complementan ambas literaturas?
- La literatura portuguesa es hoy por hoy una de las más brillantes del continente europeo. No hace falta recordar a una buena suma de escritores portugueses, desde Fernando Pessoa, Miguel Torga, José Saramago, Antònio Lobo Antunes, Lídia Jorge, presente en esta antología, o Agustina Bessa-Luís, pongamos por caso. Y no olvidemos a los actuales, Fernando Esteves Pinto, A. M. Pires Cabral, Maria do Rosário Pedreira, Maria Antonieta Preto, Paulo Kellerman, Miguel Real o Gonçalo M. Tavares, un escritor traducido en quince países, y presentes entre otros en De la saudade a la magua. Antología de relatos luso-canaria, pongamos por caso. La portuguesa es una literatura consolidada, y en cuanto a la canaria posee excelentes puntales, Víctor Ramírez, y situemos un ejemplo sin olvidar a otros escritores. Vamos a ver, de lo que se trataba era de establecer un contraste nunca una confrontación. En este sentido, se complementan ambas literaturas por diferencias y nunca por similitudes. Puede parecer contradictorio, y en esto incido, pero como dice un escritor de enorme talla humana, cual es Eduardo Galeano, el avance supone contradicciones. Consideremos que ésa es la dialéctica de todo proceso literario.
- ¿Y temas comunes, obsesiones?
- Hay escritores canarios que no se han doblegado en cuanto a arrojar su mirada hacia el entorno isleño. Otros, por el contrario, han navegado por otras comarcas. Se trataba de que los temas fueran plurales por el contraste, y parece algo contradictorio. Pero lo importante era que estuviera presente el humor y la ironía y también la melancolía y el recuerdo. Por eso mi propuesta fue de la saudade a la magua, que es morna para los caboverdianos y morriña para los gallegos.
- ¿Importancia del cuento canario en la literatura española?
- La literatura canaria es importante dentro de la literatura que se ha dado en España, aunque existe un hecho innegable y es que está prácticamente excluida de ella. Da la sensación de que la literatura canaria estorba. Fuimos los precursores en cuanto al modernismo, el surrealismo y hay quienes apuestan por el valor social de nuestra literatura, y el llamado boom de la literatura, los llamados narraguanches, que supuso un paso importante. En lo que se refiere al cuento, pues hay excelentes narradores, la mayor parte de ellos ignorados tanto por canarios como por extrainsulares... Hemos de recordar lo manifestado por el doblemente creador Andrés Sánchez Robayna cuando éste consideraba que la literatura canaria era una luz añadida... Yo diría que, en todo caso, es una luz deliberadamente opacada, por cuanto es subestimada y hasta ignorada, tanto en Canarias como en áreas extrainsulares de nuestra misma lengua...Hace algunos años, en la importante revista Lucanor, editada en Pamplona, tan sólo se mencionaba a los escritores Daniel Duque, José Gregorio y Víctor Ramírez, si, eran esos tres escritores, y son tres valores de nuestra cuentística, pero era, dado su número, una pírrica presencia…Si mal no recuerdo, dicho trabajo lo llevó a cabo Fernando Valls.
- ¿Cómo de destacable es para usted el cuento canario en la literatura canaria?
- Bueno, creo que la tiene, y soy de la opinión de que existen demasiados novelistas y pocos son los que han cuajado. El cuento en Canarias tiene su importancia, hay numerosas antologías que lo demuestran, que lo atestiguan, y también trayectorias a título estrictamente personal.
- ¿Y el cuento en la literatura portuguesa?
- Portugal, literariamente comprendido, ha sido escasamente valorado. Especialmente por España que siempre la ha considerado como una región suya. Esto en el terreno político, y en el cultural, pues lo mismo. Demasiada prepotencia, tanta que hasta la pueden exportar. Yo no soy un especialista del cuento literario portugués, de ahí que Fernando Esteves Pinto y yo consideráramos necesaria la presencia de dos teóricos literarios, y fue el profesor universitario portugués Henrique Manuel Bento Fialho el que desarrolló sus tesis en la antología, y el también profesor universitario canario Félix Ríos el que también desarrolló sus tesis en la ya citada antología. Creo recordar que fue Don Miguel de Unamuno el que se escandalizó por el desdén de la cultura española hacia la portuguesa, la literatura sobre todo, y otro creo que ha sido el escritor catalán Enrique Vila-Matas.
- ¿Por qué una literatura tan cercana como es la portuguesa sigue siendo una gran desconocida en España?
- Creo que ese desconocimiento cada vez es menor. España ha demostrado excesiva prepotencia en el terreno literario con respecto a Portugal. Una paradoja, cuando la misma España es un conjunto de naciones, un Estado-Nación plurinacional.
- En cuanto a su trabajo como antólogo, ¿qué método ha seguido?
- He intentado, la vida en sí es un intento, sí, he intentado conjugar dos factores: disciplina y coraje, o sea, un pacto tácito, entre quienes coordinábamos la antología y los seleccionados. Esos dos factores han sido bien acogidos por los antologizados. Evidentemente, hay que hacer constar un estudio pormenorizado de cada una de las trayectorias literarias, y en tal sentido hemos intentado ser rigurosos y exigentes, por supuesto. La labor del antólogo no es nada cómoda, muy al contrario.
- Como especialista, ¿qué elementos destaca de un cuento para considerarlo mejor de otros cuentos?
- Bien, no cabe la menor duda acerca de la esfericidad cortazariana, lo que ella ha supuesto, un formidable contrapunto en el cuento moderno. Julio Cortázar, junto a Edgard Allan Poe, Antón Chéjov, Ernst Hemingway, Dino Buzzati y Raymond Carver, y hasta el mismo Ambrose Bierce y la asombrosa plasticidad estética de sus cuentos, fueron los diseñadores de una visión inteligente y con sobrada solvencia respecto al cuento. Destaco también la brevedad, no excederse, y algo importante, la estratégica justeza del punto y seguido. Lo anterior referido a cuestiones de carácter formal. Luego, está la temática, por supuesto, y personalmente soy muy crítico respecto al costumbrismo que para mí es absolutamente obsoleto.
- El cuento hoy. ¿Goza de buena salud?
- Creo que sí, se intenta al menos. Hay que estimar que el cuento es un género literario muy difícil, y la poesía aún lo es más. Y a esa dificultad, por cuanto supone de brevedad, le han dedicado Carlos Pacheco y Luis Barrera Linares, más de quinientas páginas, concretamente, como compiladores que fueron de 'Del cuento y sus alrededores', reunieron el juicio crítico de unos aproximadamente cuarenta creadores, si mal no recuerdo.