JOSÉ FARRUJIA DE LA ROSA
El grupo The Bagdad Ensemble, uno de los grandes exponentes del patrimonio musical iraquí, actuará en Tenerife el próximo 27 de noviembre. La formación recoge en su repertorio géneros musicales de la región del mashriq, composiciones contemporáneas y patrones tradicionales del maqam iraquí, la tradición musical más antigua, sofisticada y mejor preservada del mundo árabe, declarada por la Unesco Patrimonio Intangible de la Humanidad. Su elaborada música nos trasporta a antiguos bazares y mezquitas de la época dorada de esta cultura, cuna de las grandes civilizaciones.
El grupo, formado mayormente por músicos iraquíes exiliados, sigue compartiendo el deseo de salvar la tradición musical de su país y el objetivo de fomentar el diálogo intercultural. Tras el éxito cosechado en importantes festivales de músicas del mundo y músicas tradicionales, The Baghdad Ensemble se ha revelado como el grupo pionero de la música clásica tradicional de Irak en España, y uno de los grupos más interesantes de la música clásica de Oriente Medio y Norte de África, realizando colaboraciones con Natacha Atlas, Jasmin Levy, Ketama, Abdulla Chadeh y Nara, o Farida & Iraqi Maqam Ensemble.
Ahmed Mukhtar, laudista del grupo y discípulo del legendario Munir Bashir, se ha convertido en uno de los intérpretes más aclamados del panorama internacional. Por su parte, Al Alasadi está considerado el mejor instrumentista de qanun del mundo árabe. En esta entrevista hablamos con Raquel Shin, pianista canaria formada entre Tenerife y Londres, percusionista y creadora del proyecto The Bagdad Ensemble, con el que persigue fomentar el interés por la diversidad de tradiciones musicales.
- ¿Cómo ha repercutido en su carrera el contacto con el patrimonio musical iraquí?
- Cuando continuaba mis estudios de postgrado en interpretación pianística, ingresé en la Escuela de Estudios Orientales y Africanos de la Universidad de Londres, donde me especialicé en etnomusicología y estudié las tradiciones de Asia y África. Creo que un entendimiento profundo de la música requiere múltiples enfoques y trabajar en Soas con artistas provenientes de diferentes regiones te hace entender que la música es más que sólo el sonido. Con frecuencia las sociedades occidentales definen la música con referencia específica sólo a lo que oyen y a su representación escrita, pero la música hay que vivirla desde una perspectiva relativista y entenderla en tanto que parte de la cultura que la emana. Especializándome en las músicas de Oriente Medio conocí a Ahmed Mukhtar, Jamil Alasadi, Farida Ali (Iraqi Maqam Ensemble) y trabajé con músicos turcos, kurdos e iraníes. Lo más fascinante de estudiar y experimentar la música de Irak o de cualquier otra tradición es que terminas viendo la música como un fenómeno unitario a pesar de vivir inmersa en una increíble variedad de manifestaciones musicales.
- En la sociedad globalizada contemporánea, ¿dónde cree que reside la clave para mantener vivas tradiciones como el maqam iraquí?
- El intercambio caracteriza a la música de la sociedad contemporánea. Hoy, conceptos como tambur, tabla, o gamelan son conocidos y aceptados dentro de la sociedad occidental. Algunos de los términos básicos (maqam, raga, etc.) forman parte del vocabulario usado por los músicos. El crecimiento de las músicas de fusión y músicas no occidentales dentro de la vida concertística europea o americana ha surgido gracias a la determinación de los músicos, etnomusicólogos e instituciones públicas o privadas por traer estos sonidos al público en general. Toda está actividad está relacionada también con el deseo de los compositores de experimentar nuevos sonidos y conceptos, así como la tendencia de minorías a usar la música como un modo de fomentar la integración social. Esta circunstancia promueve el clima intelectual preciso para una apreciación inteligente de otras tradiciones como el Maqam Iraquí, y ha enfocado la atención a músicas que no gozaban de una atención particularizada.
- En los temas de The Bagdad Ensemble no hay interpretación vocal, a diferencia de lo que han hecho con el maqam iraquí otros artistas contemporáneos como Farida Ali. En su caso ¿existe alguna razón especial que explique el predominio de lo instrumental en detrimento de la parte vocal?
- En la música árabe, el maqam (plural maqamat) se asemeja a un modo (mayor, menor, etc.) de la música clásica occidental. Es una secuencia de notas cuyas interrelaciones están definidas por patrones tradicionales y su desarrollo melódico. Hay muchos maqamat diferentes, incluyendo muchos persas y turcos e incluso variaciones de Asia central. También existen muchos maqamat locales usados sólo en una región en particular, como por ejemplo en Irak. En la música clásica iraquí, la palabra Maqam también se refiere a un tipo especial de suite vocal e instrumental, que consta de improvisaciones basadas en ciertas reglas estándar de interpretación y estética. Las piezas tradicionales que interpreta The Baghdad Ensemble, así como las composiciones contemporáneas están basadas en maqamat iraquí, acompañados por qanun, laúd, muchos tipos de percusión y a veces la joza y el santur. Jamil Alasadi, nuestro instrumentista de qanun, es precisamente el hermano de Farida Ali, reconocida como la voz de Mesopotamia y mejor intérprete del Maqam Iraquí. La técnica y la habilidad necesarias para el cante del maqam clásico son comparables a las de la recitación del Corán, y se requiere un dominio absoluto de la poesía cantada. Aunque el gobierno iraquí ha promovido el estilo, es difícil para el público occidental asimilar el maqam y encontrar una voz como la de Farida. No es un género tan accesible como la rica música rural y también resulta complicado reunir en todos los conciertos a los intérpretes de joza y santur; ya el grupo está formado por artistas que se desplazan desde Londres, España, Holanda, Bélgica y Dubai.
- Existen similitudes en la práctica musical que generalmente sirven para conectar a Irak con la música de todo el mundo árabe. ¿Qué destacaría usted del legado musical iraquí?
- Dentro del patrimonio musical árabe, hay variantes regionales que difieren en términos de entonación, ritmos e instrumentos, nombre de los maqams, etc. La música de Irak también es conocida como la música de Mesopotamia y destaca por su escuela de laudistas (Munir Bashir fue el laudista más famoso del siglo pasado). En la música iraquí predominan los modos menores... está muy influenciada por la tradición musical persa y sus vecinos al noreste, como Turquía, Azerbaiján o Uzbekistán. Esto se refleja en la prominencia del santur, también muy usado en Irán. La poesía cantada ha ocupado un lugar fundamental y el virtuosismo instrumental (santur, joza, laúd) es también una característica importante.
- La música española y europea debe mucho a la iraquí. ¿Dónde cree usted que son más palpables esas influencias en el caso de la música española?
-El músico iraquí Ziryab fundó en Córdoba el primer conservatorio de Europa e introdujo la música árabe y mesopotámica en Occidente. Su influencia sigue presente, por ejemplo, en el flamenco.
-Cómo muchos aspectos de la cultura kurda, la música sufrió durante el gobierno de Sadam Husein. Los artistas profesionales no tenían acceso a estudios de grabación y los aspirantes a músicos eran disuadidos de recibir educación en Bagdad. ¿Cuál es el panorama actual? ¿La caída del régimen de Sadam ha favorecido el intercambio cultural y musical entre kurdos y turcos?
-Inmediatamente después de la caída de Sadam, las nuevas estaciones de radio difundieron música occidental y pop árabe. El intercambio cultural es un proceso lento pero constante. Desde los años ochenta, el régimen de Sadam Husein había causado el declive de la música iraquí. Músicos kurdos y sufíes eran acosados y encarcelados, y desde 2003, especialmente en Basra, los músicos eran constantemente atacados por extremistas. No obstante, tras la liberación de Irak los kurdos han empezado a producir mucho más material.
- Los jóvenes iraquíes, tradicionalmente atraídos por los discos árabes o iraníes, prefieren hoy en día a los grupos y artistas que explotan las nuevas tecnologías y las libertades de la posguerra. ¿Esta nueva tendencia cómo cree que repercutirá en la recuperación y pervivencia del patrimonio musical iraquí?
- Las fronteras son más permeables hoy y esto tiene un efecto directo en la experiencia musical. Aunque el intercambio cultural y la interdependencia de culturas han estado presente durante siglos, la aceleración, las posibilidades y el desarrollo de la tecnología, fomenta nuevos estilos musicales y áreas de estudio. Esta mayor flexibilidad muestra la medida en que las sociedades del mundo usan la música para marcar fronteras. La autenticidad en la expresión musical ha sido fundamental para los iraquíes por lo que la recuperación de la música tradicional como un modo de integración social y de promoción de su identidad étnica es importante. Sin embargo creo que es posible estudiar la música sin confrontación. Desde un espacio relativamente neutral, uno puede observar como la música actúa tanto para reforzar el poder hegemónico como para desafiarlo. Los repertorios emergentes son a la misma vez eclécticos y distintivamente árabes, por lo que es posible ser moderno y mantener tradiciones al mismo tiempo.
- ¿Cuál es la situación actual en Irak en relación con la educación musical, tras la clausura del Instituto de las Artes de Bagdad?
- La historia reciente de Irak ha oscurecido el hecho de que, durante siglos, Bagdad fue el centro más importante del la música árabe, particularmente por la calidad de su educación musical. Los músicos viajaban por Oriente Medio para aprender las técnicas instrumentales clásicas y los maqams que conformaban la base de la música iraquí. Irak destaca por su escuela de laudistas pero la mayoría de los grandes profesionales dedicados a la enseñanza viven actualmente fuera del país.