TEATRO XXI

VIAJANDO AL LADO DE SARAH KANE. DIARIO DE ÉBOLI DE MER* (IV)

MARE NOSTRUM, 21 de marzo 2009. ÚLTIMOS DÍAS DE SARAH KANE

 15:48  
VIAJANDO AL LADO DE  SARAH KANE. DIARIO DE ÉBOLI DE MER* (IV)
VIAJANDO AL LADO DE SARAH KANE. DIARIO DE ÉBOLI DE MER* (IV) 

Éboli de Mer (*) nos entrega otro capítulo de su diario de impresiones y comentarios sobre la vida y la obra de una autora clave del teatro británico contemporáneo, Sarah Kane. Este año se cumplen 10 años su muerte.

I.D.C. Tuve que ir a Benidorm y estrellarme con mi lado más oscuro, para entender los últimos días de Sarah Kane en el hospital londinense de King's College. Tuve que pisar la arena de la playa para toparme con aquellos médicos y enfermeras que "cuidaron" sus últimos días. Me tuve que topar con las cintas de sujeción, las guardas en el lenguaje médico, que ataron sus brazos, su cuerpo, sus piernas a la cama. Me tuve que topar con más de los 90 minutos que estuvo sola en una fría habitación de hospital. Me tuve que topar con todo lo que rodeó a Kane en sus últimas horas. Y desde esta metáfora que me unirá de por vida a los últimos días de Kane, me he quedado sin fuerzas, sin resistencia. Masoquismo infinito, atroz, no narrable. En el proceso hasta llegar aquí, he visto lo que pasó por su mente, por su vida, lo que pasó cuando se sajó las muñecas. Porque sé la clase de inestabilidad afectiva que rodeó toda su vida.... Lo sé, lo sé.... y en el conocimiento me he topado con la soledad más grande, más fuerte, más dolorosa... En este triste hallazgo me he purificado, pero a la vez he visto el gran muro del horror que provoca estar desanclado en la vida. Desde ese día trato más que nunca de aferrarme a un Dios al quiero tocar y anhelo tanto su abrazo que sé cuándo los suicidios son buscados, o son indirectos. Lo sé. Sin embargo, el saberlo no me hace más feliz, sino más frágil por estar más próxima a Kane y entender cómo se nos fue una vida, un corazón tan lleno de amor como era el suyo... En la transgresión me he purificado, como un personaje de Cleansed, pero no toco el abrazo de Dios... Sigo siendo el bounty a la deriva más cortesana de todos los destinos.

Dedicado al Dr Unai, psiquiatra que supo acariciar la visión de Sarah Kane.

* * *

CHINCHÓN -AUTO SACRAMENTAL
"LA PASIÓN"-. Sábado Santo, 2009. LOS VERDUGOS DE KANE

Cuando colgaban al Cristo viviente (un actor no profesional del pueblo de Chinchón), yo estaba en la plaza del pueblo junto a Christopher, un inglés que sacaba fotos compulsivamente. Al colgarle y entre los aplausos del público, se oyó una voz que decía:

"Fue más allá del perdón
hacia sus verdugos, les amó."

Cuando oí la palabra verdugo no pude evitar la asociación al título de mi tesis sobre Kane ("Víctimas, verdugos y libertadores en la obra de Sara Kane"). "Perdonar a los verdugos" comenzó a dar vueltas sin parar en mi cerebro. En ese momento entendí por qué elegí a Kane. Por qué toda su obra era moralidad, influencia bíblica indirecta... Lo entendí en el centro mismo de la plaza, observando el espectáculo teatral donde un Cristo viviente era colgado. Sin miedo, sin tambalearme, firme y humilde a la vez, vi de nuevo mi desanclaje del mundo. Los pasos de Cristo en un mundo tan materialista no son más que un suicidio indirecto... En ese momento también vi el suicidio directo de Kane y me atreví a poner frente por frente, cara a cara la imagen de Kane colgada en el hospital con los cordones de sus playeras, y la imagen de este Cristo vivo, cuyo simulacro de muerte se vive tan gozosamente en Chinchón, todos los años por Semana Santa. Me brotó una lágrima que dolía demasiado al caer por mi mejilla, como una navaja recién pasada por el fuego. Conseguí anotar en mi libreta este final del Auto:

"Perdónales porque no saben lo que hacen".

Conseguí anotar estas palabras sobre Kane:
"Me voy a detener Kane, no puedo más... quiero vivir sin ti... o con tu vida en heroicidad... o en algo…"
Encadené esta oración:
"En tus manos encomiendo mi espíritu
porque mi cuerpo reclama un ancla de otredad,
de espacio en el mundo.
Pero no llega.
Y quiero vivir.
Y morir de muerte natural.
¿Quizás esto es pedir mucho?"

* Éboli de Mer es licenciada en filología inglesa por la Universidad de Valladolid. Tiene varias publicaciones de poesía y prosa. Es traductora de la poetisa inglesa Ruth Fainlight. Actualmente está realizando su tesis doctoral en la Universidad Autónoma de Madrid sobre Sarah Kane con el título: Víctimas, verdugos y libertadores en la obra de Sarah Kane.

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