CARMEN ROMERO RUIZ, ESTHER BELTRÁN YANES Y JUAN TOUS MELIÁ
Una erupción volcánica constituye un fenómeno difícil de olvidar para las personas que la han vivido o para la sociedad de la comarca donde esta se ha producido. Una vez acabado el proceso eruptivo, la recuperación de la vida cotidiana de esas personas y en esos lugares ayuda a valorar de modo positivo los efectos que estos procesos tuvieron, pasando a constituir un hecho relevante que queda fielmente grabado en la memoria histórica colectiva. Ahora bien, cuando se trata de una experiencia no vivida directamente, cuando ésta queda circunscrita espacialmente a un área alejada de nuestro entorno inmediato, o cuando, aún habiendo afectado a sectores próximos, el lapso de tiempo transcurrido tras la erupción es prolongado, el impacto tanto personal como colectivo es sensiblemente menor, tendiendo a ser olvidado.
Tenerife constituye un territorio volcánico activo, en el que se han desarrollado varias erupciones de las que se posee información escrita (1492, 1704-1705, 1706, 1798 y 1909). En el 2009 se cumplen, por tanto, cien años de la última erupción volcánica producida en la isla de Tenerife, la erupción del Chinyero, desarrollada entre el 18 y el 27 de Noviembre del año 1909 en el sector de cumbres de los municipios de El Tanque y Santiago del Teide.
La corporación del Ayuntamiento de este último municipio pretende conmemorar este evento eruptivo con la celebración de una serie de actos y actividades a lo largo de todo este año, cuyo objetivo es recuperar y difundir la memoria de un evento que ha marcado profundamente el devenir histórico de la comarca.
Uno de los primeros resultados de las actividades programadas por el Ayuntamiento de Santiago del Teide ha sido la reedición de la descripción más completa y detallada que se conserva de la erupción de 1909. El autor de esta monografía, Antonio de Ponte y Cólogan, licenciado en Farmacia, profesor del Instituto de Canarias, y presidente de la Cámara Agrícola de Tenerife, fue testigo de la erupción y dejó un texto de gran riqueza informativa. Su descripción de la erupción de 1909 puede ser considerada como el texto de referencia ineludible en el estudio y conocimiento de este último episodio volcánico de Tenerife. Sin embargo, a pesar del elevado interés de su crónica y pese a que dicho estudio fue publicado en 1911 en Tenerife y parcialmente reproducido en 1990 en el trabajo de las erupciones históricas de Canarias de C. Romero, la descripción de Ponte y Cólogan no ha tenido la divulgación ni el reconocimiento que la misma merece. Los actos científicos vinculados a la conmemoración de la erupción del Chinyero no podían tener mejor comienzo que la reedición de la Memoria Histórico-Descriptiva de esta erupción volcánica, acaecida el 18 de noviembre de 1909 de Antonio de Ponte y Cólogan. En esta nueva edición no sólo se incluye el texto completo de Ponte y Cólogan sino también el álbum de fotografías, preparado por el autor sobre la erupción, que se conserva en la Biblioteca Real, y que fue regalado al S.M. el rey D. Alfonso XIII. De igual modo, se ha incorporado también la recopilación de los mensajes enviados mediante palomas mensajeras a las autoridades civiles de la época, no incluidos por el autor, pero que ahora se reúnen en el estudio introductorio de Carmen Romero, Esther Beltrán Yanes y Juan Tous Meliá, que prologa la obra de Ponte.
En contra de lo que parece deducirse del título de la obra de Antonio de Ponte y Cólogan, el autor no sólo se limitó a la descripción cronológica de los principales fenómenos eruptivos -aunque éstos constituyen una pieza muy importante de su aportación-, sino que incorpora en su texto múltiples aspectos que permiten obtener una visión de los territorios volcánicos del sector noroccidental de Tenerife, de los efectos que la erupción tuvo en la vida cotidiana de la isla, y de la gestión llevada a cabo por las autoridades civiles. De ahí, la gran importancia que posee como fuente de investigación para la Geografía de Canarias, y su clara vinculación con dos de las responsables de este reedición, Profesoras Titulares de Geografía de la Universidad de La Laguna. A partir del análisis de la valiosa documentación escrita, cartográfica y fotográfica existentes en el trabajo de Ponte, apoyados con el complemento de otras fuentes de estudio propias de la Geografía, se puede reconstruir gran parte del fenómeno volcánico de 1909, y de los principales rasgos y organizaciones espaciales particulares que distinguían al paisaje volcánico de la época de las cumbres noroccidentales de la isla, fiel reflejo de la armónica relación que existía en el pasado entre el hombre y los recursos naturales.
Con esta iniciativa se pretende, además, que ese recuerdo sirva también como medio para contribuir a un mejor conocimiento por parte de la población de los procesos volcánicos y de los paisajes asociados a los mismos.
Perfiles de los Investigadores
Carmen Romero Ruiz y Esther Beltrán Yanes son doctoras en Geografía y profesoras titulares de la Universidad de La Laguna. Su principal actividad investigadora está vinculada al análisis de los territorios volcánicos recientes, preferentemente los históricos, desde ópticas muy diferentes, geomorfológico y de paisaje, respectivamente. Ambas son autoras de numerosos libros vinculados con estos temas; fruto de su colaboración es la publicación de su último libro titulado La Erupción de Arenas Negras, Garachico, 1706. Evolución de un paisaje volcánico, editado durante la conmemoración del 3er centenario de la erupción de Garachico. Juan Tous Meliá, coronel de Artillería, hoy día retirado, ha sido director del Museo Militar Regional de Canarias y director del Archivo Regional Militar de Canarias. Es especialista en cartografía histórica; fruto de esta labor es la colección denominada Las islas canarias a través de la cartografía.