Contadoras de garbanzos de Raúl Cortés
19.05.2008 | 17:30
Raúl Cortés, el joven autor andaluz que ha ganado ex aequo el Premio Internacional de Teatro de Autor Domingo Pérez Minik 2007 con su obra Contadoras de garbanzos.
I.D.C.
Licenciado en Periodismo por la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la Universidad Complutense de Madrid, Raúl Cortés (Sevilla, 1979), estudia en la actualidad Dirección de Escena y Dramaturgia en la Escuela Superior de Arte Dramático de Málaga. Autor vinculado a Canarias, donde ha impartido talleres y ha trabajado como autor y director de El capitán Flick, para la Fundación Correíllo de La Palma (2004/2005) y Tagoror, para el Cabildo de Tenerife (2004), ambas publicadas también en Canarias.
La obra plantea, desde las primeras líneas, el desenlace de un conflicto, que es el cuerpo de la obra, y concluye con un final incendiario, que no trágico. Un final catártico a modo de purificación y caída de los antiguos tópicos, de los dioses arcaicos, como inicio de un nuevo mundo.
Uno de los aspectos más característicos de la obra es la utilización de las acotaciones. Una serie de palabras sugerentes que se incorporan al texto dramático como mirada distanciada, en algunos casos, y en otras como una abstracción poética que completa la acción de los personajes. Siempre como palabra de autor.
Por otro lado, sorprende el acercamiento al tema femenino. Raúl Cortés se encuentra entre los autores que consideran que el teatro debe recuperar la vinculación con la sociedad, sin el menoscabo del carácter artístico de la obra. El arte, según el autor, debe ser una experiencia de superación y transformación de la realidad, sin caer en la demagogia, el panfleto o la excesiva simplificación.
Con sólo cuatro personajes, de los cuales dos llevan el peso de la obra, este autor nos plantea un conflicto universal, el papel de la mujer en un mundo en reconstrucción.
Está la mujer protagonista que vive en un circo, pero no es una artista, es sólo la Mujer del Domador de leones. Con una única función, contar 43 garbanzos cada día para servir a su marido, ni más ni menos. 43 garbanzos que, como describe el autor, son los garbanzos en el plato de la buena esposa, en los informes de la buena secretaria, en la cuna de la buena madre. Es la mujer de los múltiples nombres, se llama Sacrificio, Soledad, Angustias, Dolores.
Está la Contorsionista Retirada, una mujer que pretende hacer "pasar por el aro" a la Mujer del Domador. Una mujer en la que se cristaliza el miedo a la soledad, que le hace someterse y conformarse. Una mujer que teme "llegar a los 50 y no tener a nadie que te espera en casa". Es la verdadera defensora del Domador de Leones, un personaje simbólico, que ríe y al se le ilumina la cabeza, como una atracción de feria.
Está también la otra mujer, la Trapecista, a la que le han cortado la lengua. Una mujer muda que es libre, pero que está siempre al borde del abismo. Una mujer que tampoco es feliz, porque su mundo sigue siendo este mundo, este circo, que ya no da funciones.
Y están las cuestiones que a través de estas tres mujeres nos plantea Raúl Cortés en un afán por acercarse a las mujeres de nuestra época, mujeres entre dos mundos. Un mundo acabado, fracasado, muerto como esa carpa de circo donde se encuentran presos sus personajes y un nuevo mundo, más individual, que se abre ante la Mujer del Domador cuando decide escapar.
Los secretos, dice la Contadora de Garbanzos de Raúl Cortés, son las historias que los espejos cuentan con la boca cerrada. Y, con su mirada crítica sobre ese mundo representado en el circo, no culpabiliza al Domador de Leones, que como muchos hombres son sólo unos "hijos de puta", afirma.
Contadoras de garbanzos convierte a la mujer en el vehículo apropiado para reflexionar sobre la presión privada de la violencia que es, quizás, la expresión más política de la violencia.
Con su compañía Trasto Teatro, fundada en el año 2002, prepara este nuevo texto, en el que fusionarán el concepto de arte total con el arte social. Danza, circo y, por supuesto, teatro para abordar el tema de la violencia horizontal. La que enhebra las relaciones sociales. La violencia que sufrimos, pero también la que ejercemos y, en concreto, la violencia que se ejerce sobre la mujer.
El montaje, dirigido por Enzo Scala, se estrenará en octubre en España y es posible que salga de gira por Argentina y Uruguay, en abril de 2009. También está previsto que pueda verse en varios festivales del estado.
La obra, que ha tenido muy buena acogida en los foros profesionales, será tratada en una ponencia que presentará la especialista Eva Romero, actriz y profesora de Dramaturgia de la Escuela de Arte Dramático de Málaga, el próximo 8 de julio bajo el título Buscando sombras, creando espejos, en la que analizará el universo dramático de esta obra de Cortés. Este acto se engloba dentro del I Ciclo Dramaturgias Disidentes: Carmen Resino, Angélica Liddell e Itziar Pascual, programado por el espacio Ámbito Cultural en El Corte Inglés de Málaga, del 10 de junio al 22 de Julio.
